
«La memoria es el tesoro y el guardián de todas las cosas.»
Marco Tulio Cicerón
Desde la Asociación Amigos del Románico queremos expresar públicamente nuestro más profundo agradecimiento, a título póstumo, a dos de nuestros socios: JESÚS TELLERIA ARMENDARIZ, fallecido hace cinco años, y su esposa, LOLITA DE ESTEBAN ARRONDO, recientemente fallecida.
También, muy especialmente, a sus cuatro hijos, a los que aprovechamos para dar el pésame por el reciente fallecimiento de su madre, por la generosa y extraordinaria donación que han realizado a nuestra Asociación, que sus padres tanto estimaban, poniendo a disposición de sus socios y colaboradores una parte extraordinariamente valiosa de su legado familiar.
Esta donación tiene, para nosotros, un significado que trasciende con mucho el valor material de los fondos recibidos. Hace cinco años nos dejó Jesús, socio de nuestra Asociación, fotógrafo excepcional y profundo amante del arte románico, de la historia y del patrimonio cultural. A lo largo de su vida desarrolló una intensa labor de observación, documentación y estudio, dejando tras de sí una extraordinaria colección fotográfica que constituye, por su calidad, su amplitud y su diversidad, un testimonio de enorme interés.
Hoy, con motivo del reciente fallecimiento de su esposa, Lolita, sus cuatro hijos han decidido que ese trabajo y ese conocimiento no queden recluidos en el ámbito privado de la familia, sino que puedan continuar siendo contemplados, estudiados y disfrutados por nuevas generaciones. Por ello, han tenido la generosidad de donar a Amigos del Románico la totalidad de su colección fotográfica, en formato diapositiva, compuesta por aproximadamente 50.000 imágenes.
Se trata de un fondo de extraordinario valor documental y artístico. En él se encuentra representado, con especial atención, el arte románico español y europeo, pero también una amplia muestra de otras manifestaciones artísticas y monumentales. La magnitud de la colección, unida a la calidad de las fotografías y a la mirada personal de quien las realizó, convierte este legado en un patrimonio documental de especial relevancia para nuestra Asociación.
Cada una de esas diapositivas contiene mucho más que una imagen. Contiene una mirada, una investigación, un desplazamiento, un instante detenido en el tiempo y, en muchos casos, la memoria de un monumento, de un paisaje o de un elemento artístico que quizá hoy contemplamos de manera diferente. Es, en definitiva, una forma de conocimiento transmitido a través de la fotografía.
A este extraordinario fondo se suma también la donación de una parte de su biblioteca personal, especialmente rica en publicaciones dedicadas al arte románico, la historia medieval y otras disciplinas relacionadas con el patrimonio. Estos libros quedarán a disposición de los socios en nuestra sede y contribuirán a mantener vivo otro aspecto esencial de su legado: el conocimiento adquirido y compartido a través del estudio.
La decisión de la familia de entregar este legado a una institución dedicada al estudio, conocimiento y difusión del románico permite que la memoria de Jesús y Lolita permanezca vinculada a aquello que tanto amaron. Pero, además, hace posible algo todavía más importante: que el trabajo realizado durante toda una vida continúe generando conocimiento mucho después de haber concluido.
Una colección de esta naturaleza no debe entenderse únicamente como un conjunto de fotografías y libros. Es también una herencia intelectual y cultural, fruto de años de dedicación, curiosidad y sensibilidad hacia nuestro patrimonio. Al ponerla a disposición de los demás, la familia transforma un legado privado en un bien compartido.
Desde Amigos del Románico asumimos esta donación con enorme responsabilidad y gratitud. Nuestro compromiso será preservar este patrimonio, trabajar para su adecuada conservación y, en la medida de nuestras posibilidades, facilitar su estudio y difusión. Queremos que las imágenes realizadas por Jesús continúen siendo útiles a investigadores, estudiosos, aficionados y a todos aquellos que se acercan al arte románico con el mismo interés y respeto que él demostró durante tantos años.
Porque conservar no significa únicamente guardar. Conservar significa también transmitir. Y transmitir el conocimiento es una de las formas más profundas de asegurar su pervivencia.
A Jesús y Lolita, por todo lo que hicieron y por el legado que dejan; y a sus cuatro hijos, por la generosidad, confianza y sensibilidad demostradas al compartirlo con nuestra comunidad, queremos hacerles llegar nuestro más sincero reconocimiento y nuestro profundo agradecimiento.
Su legado continuará viajando, siendo contemplado, estudiado y compartido. Y, de este modo, aquello que amaron seguirá vivo en la memoria de quienes, gracias a ellos, podrán conocerlo y disfrutarlo.
Gracias en nombre de todos los socios de Amigos del Románico.
Óscar Manuel Ruiz Pérez. Comunicación Asociación Amigos del Románico