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CONTEXTO HISTÓRICO ARTÍSTICO DEL ROMÁNICO CASTELLANO EN LA PLENA EDAD MEDIA (siglos XI al XIII)

Autor: D. Fausto Fernández Fernández. Enero 2008

El condado castellano pasa en el año 1029 a Sancho III de Navarra, debido a su matrimonio con la hermana del último conde castellano, asesinado por la familia de los Velas. Sancho III dejará a su hijo Fernando el condado castellano que se trasformará después en reino.

Fernando I (1035-1065) conquistó el reino de León, arrebatándoselo a su cuñado Bermudo III que perdería la vida en el campo de batalla. Como consecuencia de esta muerte Fernando tomó posesión del trono de León en nombre de su mujer Sancha, comitente del panteón de San Isidoro. Esta fue la primera unión de Castilla y León y de estos años data una de las construcciones más antiguas del románico castellano, la cripta de San Antolín en Palencia un edificio visigótico ampliado en el 1034 con un cuerpo delantero, construido con bóveda de cañón y arcos fajones, que tiene sus precedentes en la cámara santa de Oviedo.

Es precisamente la madre de Fernando I, la condesa castellana doña Munia, viuda de Sancho III de Navarra, la que funda hacia el 1066 San Martín de Fromista, con planta basilical como la catedral de Jaca, con tres naves y tres ábsides. Doña Munia, dejó al morir todo su patrimonio a esta iglesia construida en el Camino de Santiago.

Hacia mediados del siglo XI la reina doña Sancha de Castilla y León, esposa de Fernando I amplía la antigua iglesia leonesa de San Juan Bautista, de estilo asturiano parecido a la de Valdediós, que a esas alturas del siglo ya había sido dedicada a San Isidoro y era panteón de los reyes leoneses. Doña Sancha amplía el templo desde 1056 hasta 1067 por la parte de los pies con un pórtico de tres naves con bóveda de arista sostenidos por pilares con capitales románicos. Sin embargo el templo se queda pequeño y la hija de Sancha y Fernando I, Doña Urraca señora de Zamora, ordena construir en el último tercio del siglo (1072-1101) el templo románico de San Isidoro respetando la obra realizada por su madre, que es lo que actualmente conocemos como Panteón Real. Este edificio románico fue construido por el maestro Pedro Deustambem.

Fernando I volverá a dividir su reino entre sus hijos, siguieron años de guerra entre Castilla (Sancho) y León hasta que son unificados con Alfonso VI de León en el 1072. Sin embargo, de pronto todo cambia pocos años después, el nuevo rey de Castilla y León se impone sobre sus enemigos y ataca territorio infiel conquistando Toledo, la antigua capital visigoda en el 1085. La renovación no sólo se impone en la política sino también en la religión. Los cluniacenses son invitados a ocupar cargos importantes en el reino e incluso uno de ellos será nombrado arzobispo de Toledo.

Alfonso VI (1072-1109) ocupó extensos territorios desde Talavera a Uclés, permitiendo la repoblación de tierras de Salamanca, Ávila y Segovia. Sin embargo, los reinos taifas llamaron a los almorávides del norte de África que inflingieron al rey castellano-leones terribles derrotas en Sagrajas (Badajoz) en el año 1086, donde los castellanos eran ayudados por caballeros francos, Consuegra en el 1097, o Uclés en el 1108, donde incluso perdió a su hijo y heredero, por lo que subió al trono su hija Urraca (1109-1126). Fue durante el reinado de Alfonso VI cuando comenzó la construcción del Monasterio de Silos en el Valle de Tabladillo (al sureste de Lerma), que continuará en el reinado de su hija Urraca. También en el 1075 se inicia la catedral de Santiago por orden del obispo Diego Peláez, tras derribar las antiguas edificaciones sobre las que se levantará la catedral románica.

Una de las aportaciones de Castilla al románico es la galería porticada que posiblemente nace en San Esteban de Gormaz a finales del XI y principios del XII. Son espacios semiprofanos y semisagrados, como dice algún autor "formas arquitectónicas para albergar el derecho a la libertad" y que se crean en lugares de repoblación .

Entre el Duero y el Sistema Central la repoblación se realizaba por las carta puebla que luego pasarían a denominarse fueros de villa y tierra, uno de los casos más famosos es Sepúlveda. Estos territorios no estaban densamente ocupados por los musulmanes. Más al sur del Sistema Central la mayor densidad de población musulmana daría lugar a los repartimientos, que consistía en la repartición de casas y tierras de los musulmanes.

La Comunidad de Villa y Tierra , formada por una villa normalmente fortificada (Sepúlveda), y una tierra de aldeas dispersas pero dependientes de la villa, se consolida en los siglos XI, XII, y XIII, como el principal elemento estructural de la población al sur del Duero. Estas mismas villas van a colaborar en la construcción de iglesias en parte con los beneficios de la ganadería, la industria artesanal y el comercio.

Entre el 1090 y el 1099 unos mil obreros al mando de los maestros Florín de Pituenga y Casandro levantaron las murallas de Ávila, muchos de ellos traídos por Raimundo de Borgoña.En el 1093 según una inscripción es construida la iglesia de San Salvador de Sepúlveda, ciudad famosa por su fuero, y ejemplo de la repoblación de Villa y Tierra. San Salvador junto con San Esteban de Gormaz y San Frutos de Duratón constituyen las iglesias románicas más antiguas al sur del Duero. San Salvador es la más primitiva, conectándose con las construcciones del Camino de Santiago.

Siglo XII

Bajo la reina Urraca (1109-1126) la inestabilidad política en el reino fue una constante. Urraca enviudó de Raimundo de Borgoña, un caballero francés que vino para luchar contra los almorávides, siendo este matrimonio el que comenzó sufragando las obras de la catedral vieja de Salamanca, que siguió siendo ayudada por sus sucesores durante todo el siglo XII y parte del XIII. Urraca volvió a casarse con el rey de Aragón, Alfonso el Batallador pero la oposición de la nobleza y el clero, especialmente de Diego Gelmírez, arzobispo de Compostela hizo fracasar la unión. Este mismo obispo prácticamente termina la catedral de Santiago en el 1122. La catedral de Santiago es de planta de cruz latina, con tres naves de diez tramos hasta el transepto. La nave central es de medio cañón con arcos fajones, mientras las laterales tienen bóveda de crucería. El transepto es de cinco tramos en cada brazo. Todo ello permitía a los peregrinos transitar sin molestar las celebraciones de la nave central. El románico llega a su plenitud en el siglo XII siendo las edificaciones más impresionantes las que se levantan en los núcleos urbanos situados en la ruta jacobea.

La muerte de la reina Urraca en el 1126 dio paso al reinado de su hijo con Raimundo de Borgoña, Alfonso VII (1126-1157). El reinado de Alfonso comenzó guerreando con su padrastro, Alfonso el Batallador que había ocupado parte de las tierras orientales de Castilla y Zaragoza en el 1134. Alfonso VII continuó la ofensiva contra el Islam conquistó Coria en Extremadura, y repobló las tierras entre el Tajo y el Guadalquivir. Aunque también debió tragarse la proclamación de su primo Alfonso Enríquez en el 1143 como rey de Portugal.

En la primera mitad del siglo XII se levantan dos construcciones importantes en el norte, en el alto Ebro. La iglesia de San Martín de Elines (Cantabria) como parte de un monasterio benedictino, más tarde pasaría a ser colegiata dependiente de Aguilar de Campoó, y el monasterio de San Pedro de Tejada, del que actualmente sólo queda la iglesia en Puentearenas de Valdivielso (norte de Burgos). Tejada fue uno de los monasterios más importante de la primitiva Castilla hasta que la reconquista hizo avanzar las líneas.

La progresiva importancia del monasterio de Oña convirtió a San Pedro de Tejada en un priorato. En el siglo XII tres son los monasterios más famosos de Castilla, Silos, Cardeña y Oña.

De esta forma varios lugares pasan a depender casi totalmente de Oña, que durante estos siglos acumuló una buena cantidad de propiedades en el alto Ebro. El siglo XI será el siglo de la gran prosperidad de Oña, que tenía pesquerías hasta en la costa Cantábrica. El monasterio continuó durante todo el siglo XII y primera mitad del XIII acumulando riquezas, pero en la segunda mitad del XIII se comienza a entrar una decadencia

Después de Sancho III (1157-1158) y Fernando II (1158-1188), Alfonso VIII (1188-1214) favorece la repoblación de las villas de la costa cantábrica. Los monasterios del Cister, reformada de Cluny en el siglo XII, alzan importantes comunidades (Moreruela, Santa María de la Huerta y las Huelgas en Castilla) bajo la protección de Alfonso VIII.

A finales del siglo XII se construye San Juan de Rabanera en la provincia de Soria, es un románico ecléctico levantada en un período en el que el románico toca a su fin. El románico soriano es en gran medida de la segunda mitad del XII como es el caso de la fachada de Santo Domingo. De finales del siglo XII es también la colegiata de Toro (Zamora).

Siglo XIII

Durante el siglo XIII cinco son los reyes de Castilla, comenzando por Alfonso VIII (1188-1214) el famoso vencedor de las Navas de Tolosa en el 1212, le sigue Enrique I, que tan sólo reina tres años muriendo con 13, a éste le sigue Fernando III (1217-1252) que unió definitivamente Castilla y León en 1230. Después reina Alfonso X el Sabio (1217-1252), agotándose prácticamente el siglo con Sancho IV el Bravo (1280-1295) casado con Maria de Molina y conquistador de Tarifa. A partir del siglo XIII decae el poder monástico y comienza el ascenso de la nobleza.

A comienzos del siglo XIII se levanta la iglesia de San Esteban de Segovia, una más de las iglesias segovianas de galería con una torre excepcional que se alza próxima a la cabecera con un zócalo tan alto que ocupa todo el primer cuerpo. De principios del siglo XIII también es la iglesia de la Veracruz de Segovia, donde se ha encontrado una inscripción que data en el 1208 su consagración.

Aniquilados los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), los reyes cristianos comienzan la conquista de tierras musulmanas. En Castilla muerto Alfonso VIII en 1214, sube al trono su pequeño hijo Enrique I, que morirá en 1217, por lo cual tiene que asumir la corona Doña Berenguela, hija mayor de Alfonso VIII y esposa de Alfonso IX de León, el conquistador de Extremadura. El hijo de ambos Fernando III recibió primero de manos de su madre la corona de Castilla y más tarde a la muerte de su padre la de León, tras las renuncias de sus hermanas Sancha y Dulce.

Fernando III fue un hombre extremadamente religioso, de ahí que pase a la historia como Fernando III el Santo. Reinó sobre Castilla y León desde 1230 al 1252, aunque ya era rey de Castilla desde el 1217 fue el impulsor del inicio de catedrales como Burgos y Toledo. Su hijo Alfonso X el Sabio (1252-1284) continuó la labor reconquistadora del padre y basándose en el derecho romano promulgó Las Partidas.

Al siglo XIII pertenecen casi todas las iglesias del románico segoviano del Río Duratón, en la zona de Sepúlveda, donde ya hemos mencionado que junto con San Esteban de Gormaz es la zona del templo románico con atrio. Las particularidades locales son las bandas en zig-zag y los arcos lobulados que aparecen en las iglesias de Sotillo, Turrrubelo, Olmo y Duratón. Todas ellas son señales del románico barroquizante del siglo XIII. La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Duratón es una de las más tardías del románico, con elementos protogóticos en el ábside. Algunos elementos decorativos han hecho que algunos expertos la relacionen con la iglesia de la Veracruz de Segovia, también del siglo XIII. Los capiteles de Nuestra Señora de la Asunción son de gran belleza, en especial algunos de los capiteles del ábside como el que representa el enfrentamiento de dos jinetes, Roldán y Ferragut. En otros aparecen los típicos temas de la visitación, natividad, epifanía etc... También notables son las metopas de la cornisa, verdaderos documentos de las tareas del hombre medieval, al que encontramos cazando, segando la mies, podando las viñas o trabajando en el taller.

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