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Una excepción en la iconografía gallega: iglesia de Santiago de Breixa

Autor: Luis David Gago. Marzo 2005

El arte románico pleno, tiene su máxima expresión, en España, en la Catedral de Santiago de Compostela. La concentración de constructores, escultores, canteros, maestros albañiles, etc.. que este monumento provoco durante mas de 150 años, hubiera hecho previsible (como así fue) , una influencia notable en todas las construcciones religiosas de su entorno ( tanto en lo que hoy conocemos como Galicia, como en las regiones adyacentes: Asturias y Castilla León)

Situémonos en la Edad Media, y tratemos de entender que en una Sociedad eminentemente rural (agrícola y ganadera), mediatizada por los nobles y por la Iglesia, los gremios de artesanos constructores, no eran precisamente un colectivo numeroso. Por otra parte los conocimientos requeridos para la construcción de las Iglesias, no estaban al alcance de todos, lo que convertía a estos colectivos en una especie de sectas que mantenían en si y transmitían, sólo a los participantes del gremio, aquellos conocimientos y técnicas necesarias en la construcción: Matemáticas, Geometría, resistencia de materiales, etc.

Si esta mano de obra, precisamente por su especialización, no era muy numerosa, es evidente que a lo largo de sus vidas, aplicaban su trabajo a la construcción de varias edificaciones. Se movían a requerimiento de los promotores de nuevas construcciones: Iglesia y nobleza, básicamente.

Por ello es entendible la existencia de escuelas, que aplicaban las mismas técnicas, mismos estilos constructivos, mismos elementos iconográficos, en muchas edificaciones cercanas, o a veces muy distantes entre si. Escuelas que se formaban en el entorno de grandes construcciones, donde era lógico que, por la acumulación de maestros constructores, se generase una mayor posibilidad de intercambio de ideas y aprendizaje de las técnicas constructivas y de su evolución.

Todo lo anterior sirve como preámbulo para poner más de manifiesto lo excepcional de la iglesia de Santiago de Breixa, en cuanto a su iconografía, en las tierras de Galicia.
La iconografía dentro de la historia del arte es la rama que se ocupa de los temas representados en la pintura y en la escultura, y de su significado.

El arte románico, tiene como una de sus características, el integrar los elementos escultóricos como una parte consustancial de los elementos arquitectónicos. Es decir, en este arte, la escultura se manifiesta en los elementos de soporte de los edificios (capiteles, fustes y basas de las columnas, muros, etc.), ventanas y puertas de las iglesias. Esta escultura está condicionada por los elementos constructivos en los que se integra, viéndose limitada espacialmente por estos. Pero esto podría ser tema completo de otro comentario.
En este, lo que queremos poner de manifiesto es que los temas representados en los capiteles de Santiago de Breixa, no se corresponden con los temas utilizados en Santiago de Compostela, ni en otros monumentos del entorno, constituyéndose, por lo tanto, como una excepción en el Románico Gallego.

Breixa, está situado a menos de 50 Km. de Santiago de Compostela. En la carretera que va de esta ciudad a Orense, hay que llegar a Bandeira, y en el mismo casco urbano, desviarse hacia la izquierda. Recorriendo unos pocos kilómetros nos encontraremos en un entorno que da cabida a tres monumentos románicos tremendamente interesantes: San Lorenzo de Carboeiro, San Pedro de Ansemil y Santiago de Breixa. E interesantes, no sólo por si mismos, sino porque estando situados en los vértices de un triangulo, distantes no más de 6 Km. uno de otro, nos permitirán apreciar tres edificaciones , que siendo románicas, son diferentes entre sí.

San Lorenzo, la más majestuosa, es un monasterio benedictino situado en el margen del río Deza, en un entorno paradisíaco. Con cripta en la cabecera, la iglesia tiene tres naves, crucero, girola y capillas absidales. La portada principal tiene en una de las arquivoltas a los veinticuatro ancianos, que nos enlaza directamente con Santiago de Compostela. La estructura de esta iglesia sigue igualmente las directrices compostelanas, en un momento de transición.

San Pedro de Ansemil, por el contrario, es una edificación protorrománica, que consta de tres naves que culminan en tres ábsides rectangulares, de menor altura que aquellas. Esto es lo significativo de este monumento primitivo del románico Gallego. Su construcción es, por sus características, de principios del siglo XI, y por lo tanto con pocas influencias de la Catedral Santiaguesa, que en ese momento no se había desarrollado en todo su esplendor.
Santiago de Breixa, es una iglesia de una sola nave y un ábside rectangular al exterior. La nave no tiene mayor interés. La parte occidental, que es donde se encuentra la puerta principal, se ha reedificado en épocas posteriores, no dando ninguna señal de un edificio románico. En el muro norte se ha añadido la sacristía, rompiendo externamente la planta original. Según comentarios del párroco de Breixa, muy amable por cierto, a la hora de enseñar la iglesia, en la escritura donde se acuerda la construcción de la sacristía, se estableció que los modillones (conocidos como canes o canecillos, que son los elementos donde se sustenta la cornisa del edificio) y las metopas (piedras generalmente labradas y decoradas que se intercalan entre los modillones)de este muro norte, deberían ser trasladados al muro externo de la sacristía, y por lo tanto ser vistos desde el exterior del edificio. Parece ser que no fue posible mover estas piezas, por lo que hoy día se las puede ver subiendo a una especie de desván situado encima de dicha sacristía.

El ábside interiormente, es rectangular y cubierto por una bóveda de medio punto asentada sobre 3 arcos fajones (arcos que cruzan la bóveda en su sentido transversal). El primer arco fajón, es el arco triunfal (arco que une el ábside con el crucero, cuando lo hay, o la nave central de una iglesia), y se asienta sobre columnas de tres fustes. Cada una con su correspondiente capitel.

A continuación y en los laterales del ábside, tanto en el meridional como en el septentrional, hay dos arcos formeros adosados a los muros del mismo (estos arcos, son los colocados en sentido longitudinal de las naves, y son los que separan la central de las laterales, cuando las iglesias tienen tres o cinco naves. En este caso son arcos ciegos). Estos arcos formeros (cuatro en total) son de medio punto y se asientan sobre columnas exentas de un solo fuste.
El segundo arco fajón se posa en una imposta que discurre sobre los primeros arcos formeros, y el tercero se apoya en columnas de doble fuste.

En el testero del ábside, se abre una ventana de medio punto, con doble arquivolta. La interior descansa sobre dos columnas con sus correspondientes capiteles.

En total por lo tanto, contamos en este ábside con catorce capiteles: dos en las columnas del arco triunfal, otros dos en las que soportan el tercer arco fajón, ocho en los soportes de los cuatro arcos formeros y dos en las columnas de la ventana.

El ábside, es el lugar de instalación del altar, hacia el que miran todos los fieles, donde se produce la unión de los hombres con Dios, donde se manifiesta y se rememora el sacrificio de Jesús por los hombres. Es desde el punto de vista místico la parte más importante de las iglesias. En general la iconografía que se representa en los capiteles de estos espacios tiene un significado positivo, y hace referencias a escenas de los viejos o nuevos testamentos: la vida de Jesús, desde su nacimiento hasta su muerte, escenas de los profetas o de los apóstoles, etc..

Sin embargo en Santiago de Breixa, casi todos los capiteles de su ábside, reflejan animales conocidos o fabulosos. Es un bestiario medieval, prácticamente único en Galicia.
Nos encontramos, en los capiteles del arco triunfal, con dos centauros y dos arpías en el derecho, y un león y tres aves en el izquierdo. Uno de los centauros porta un arco y está poniendo una flecha, y dentro del arco se lee SAGITARIUS .

En los sucesivos capiteles, se representan dos arpías (con una inscripción que las define: ARPIA), hojas vegetales y entre ellas una cabeza de león, dos sirenas, dos grifos, una serpiente en espiral con cabeza de monstruo, otros cuatro grifos, aves afrontadas, aunque muy desgastadas, una sirena (con la inscripción de SERENA), y dos leones.

En general estos animales, salvo el león y el águila, tienen un significado negativo, haciendo alusión a pecados capitales, a la traición, a la venganza, etc.. Por otra parte es curioso entender que, así como para nosotros, muchos de ellos son mitológicos e inexistentes en la realidad, para el hombre de la Edad Media eran tan reales como el león o el elefante. La razón está en que hasta la Biblia describe algunos de ellos, y de la Biblia no cabía dudar, y hay innumerables textos de escritores griegos y latinos que tratan de estas criaturas. A muchos de ellos los situaban en los desiertos de África o el cercano Oriente, por lo que no podían ser vistos en Europa Occidental, pero se consideraban reales por estar descritos en textos de referencia de la cultura medieval. Esta creencia persistió hasta el Siglo XVII.

De la Biblia, como punto de partida, los relatos sobre animales pasan al Fisiólogo (conjunto de ellos, en lengua griega, escritos en Alejandría en torno al siglo II), y a través de los siglos estos relatos se utilizan como base para los Bestiarios elaborados en los siglos XII-XIV, en los que se incorporan comentarios de autores tan influyentes en la Edad Media como Isidoro de Sevilla , Solino , Ambrosio y Rábano Mauro. En estos Bestiarios se plasman ilustraciones para permitir una mejor comprensión de lo escrito. Y estas ilustraciones pudieron servir de referencia a los escultores medievales para la elaboración de sus obras.

Y ahora dediquemos unos párrafos para describir brevemente los animales mitológicos del bestiario.

En general todos ellos son híbridos de humanos y animales, de animales reales entre si e incluso de animales y vegetales.

El Centauro, es una mezcla de hombre y caballo, asociado siempre a la brutalidad, la lujuria y el salvajismo. Este animal con un arco en las manos, como realmente figura en Breixa, se denominaba Sagitario, y da nombre a una constelación zodiacal. Si en lugar de con un caballo la mezcla se da con un asno la denominación es de Onocentauro.
La Arpía, considerado un animal tentador y traicionero, también asociado a la lujuria, es una criatura de cabeza de mujer, y a veces de hombre , cuerpo de ave y cola de reptil. También es una representación de la avaricia y de la seducción.

Cuando en lugar de cuerpo de ave, tiene cuerpo de pez nos encontramos con las Sirenas. Estos animales, que describía Homero en la Odisea de Ulises, como seres seductores que atraían a sus victimas por sus melodiosos cantos, son también descritos en la Biblia. Sin embargo este texto sagrado no hace ninguna alusión a las Arpías. Por ello, algunos estudiosos del Bestiario, consideran que tanto la mezcla de mujer y pez como la de mujer y ave deben considerarse en la simbología románica solo como Sirenas. No seria aceptable que la iconografía cristiana reflejase elementos paganos, como eran las Arpías.

Pero lo que podemos observar en la Iglesia de Santiago de Breixa, parece refutar esta teoría, ya que están identificadas diferenciadamente las Arpías de las Sirenas, por sendas inscripciones en dos de los capiteles en los que están representados, la mujer ave y la mujer pez. Así pues parece que las Arpías, como las hemos descrito antes, si que se consideraban en la Edad Media de forma diferenciada de las Sirenas.

El Grifo, animal descrito también en la Biblia, es una mezcla de Aguila y León. Tiene el cuerpo patas y cola de este ultimo y cabeza y alas de un Aguila. A los Grifos se les consideraba animales que vivían entorno a los yacimientos de oro y de esmeraldas, actuando de vigilantes de los mismos. Destrozaban a los hombres que se les acercaban, y eran considerados como guardianes de la avaricia.

Faltan en Santiago de Breixa otros dos animales mitológicos muy comunes en otros capiteles románicos.

El primero es el Basilisco, que es un híbrido de Gallo y Serpiente. Tiene la cabeza , alas y patas de Gallo y el cuerpo de Serpiente. Esta recogido como casi todos los anteriores en la Biblia, y posteriormente hasta se habla de milagros relacionados con los Basiliscos. Era un animal que envenenaba el ambiente en el que se movía, con su veneno y hasta con su aliento, y al que había que temer.

El segundo es la Anfisbena, serpiente de dos cabezas, la segunda de ellas en la cola. A veces se la representa con patas y alas. Animal doblemente ponzoñoso y negativo.
Volviendo al titulo de nuestro comentario, y para concluirlo, Santiago de Breixa aparece como una excepción en la iconografía gallega .

Uno de los motivos es que a pesar de su situación , muy cercana a Santiago de Compostela, no tiene influencia de esta magna obra. Lo curioso, es que los especialistas en la materia, coinciden en que la construcción de Santiago de Breixa puede datarse en el último tercio del siglo XII (1165 a 1200), y al mismo tiempo, se data el inicio de la de San Lorenzo de Carboeiro en 1171. Es decir, que los periodos de construcción de uno y otro monumento pudieron incluso coincidir, en algún plazo temporal.

San Lorenzo, muestra claras influencias de la Catedral de Santiago, e incluso se supone que el propio Maestro Mateo tuvo algo que ver en la construcción de este Monasterio. Además es una obra de gran envergadura, que a su vez tuvo que tener influencia en otras menores de su entorno. Y Santiago de Breixa, distando solo cuatro kilómetros de ella acoge una iconografía y elementos constructivos del ábside, que nada tienen que ver con los de la primera.
Por otra parte, no parece muy usual ,en nuestro arte Románico en general, la utilización en los ábsides de elementos que simbolicen aspectos negativos, cuales son los que se utilizan en Santiago de Breixa.

Es significativo igualmente, el que se acompañen las imágenes esculpidas de una descripción, como la que aparece en esta iglesia: SERENA, SAGITARIOS y ARPIA. La razón esta en que estos animales, como hemos comentado, eran reales para la gente de aquella época, en tanto en cuanto aparecían descritos en la Biblia, pero eran desconocidos. Así que las inscripciones servían para dar a conocer a los fieles esta fauna fabulosa. Aunque en aquellos tiempos, muy pocos eran los ilustrados que sabían leer.

No es frecuente , por último , encontrar este tipo de elementos en los capiteles del resto de las iglesias románicas de Galicia

Pero si la influencia no es de Galicia, y no podemos imaginarnos que los motivos de las tallas sean autóctonos, veamos de donde, según los estudiosos, procede este tipo de imágenes.
La mejor descripción del templo que he leído, es la de Isidro Bango Torviso, Catedrático de Historia Antigua y Medieval de la Universidad Autónoma de Madrid, en lo que constituyo su tesis doctoral en el año 1976: Arquitectura Románica en Pontevedra (pag. 105), publicado por la Fundación Pedro Barrié de la Maza en 1979.

En este libro, el autor expresa dos opiniones sobre los orígenes de la iconografía de Santiago de Breixa. La primera de Manuel Chamoso Lamas, en su libro Galicia Románica( Ediciones Encuentro, año 1979, pag.493; edición agotada), que es mi guia desde hace años, en las visitas al románico gallego. El Sr. Chamoso Lamas, "considera los temas iconográficos extraños a todo el arte de Galicia, posterior a Mateo, y relacionados con obras del Rosellon de finales del siglo XII", y de una manera mas concreta con el claustro de Elne( o Elna, en la Cataluña Francesa).

La segunda, recogiendo ideas expresadas por D. Manuel Gómez Moreno, enlaza esta iglesia con la de San Claudio de Olivares en Zamora . Y efectivamente, tienen muchas similitudes, pero solo en el interior. San Claudio es una iglesia mejor armada que la de Santiago, con un ábside semicircular al exterior, con una decoración de canecillos, y una portada norte excelente por sus motivos escultóricos, que en tiempos estaban policromados. Internamente, los ábsides de ambas iglesias tienen mucho parecido, en cuanto a la decoración de los capiteles, y en cuanto a su estructura arquitectónica. Los arcos formeros, ciegos, en los muros norte y sur del ábside, uno de los arcos fajones apoyado sobre una imposta que discurre por encima de los anteriores, son comunes. Aunque en San Claudio de Olivares la anchura del ábside es superior a la de Santiago, permitiendo la existencia de tres ventanas, en lugar de una. En la decoración, se repiten las sirenas, los centauros, las arpías y los grifos.

De acuerdo con esto, Bango Torviso se cuestiona si en esta iglesia no se dará un influjo más de lo Gallego en lo Zamorano.

Y si que esta demostrada la influencia que lo Mateano ha tenido en obras de Zamora: El Monumento Sepulcral de la Magdalena de Zamora, cuyo dosel (No la iconografía) es muy parecido a los del antiguo Coro Pétreo de la Catedral de Santiago de Compostela, del Maestro Mateo , y las figuras de San Juan del Mercado en Benavente.

Sin embargo en este caso, más pareciera lo contrario, es decir que lo Zamorano ha influido en lo Gallego.

Efectivamente, San Claudio de Olivares se data en los primeros años del siglo XII, mientras que Santiago de Breixa es del último tercio de este siglo. De acuerdo con esto, la influencia seria desde lo antiguo a lo mas nuevo. Además en Zamora proliferan este tipo de elementos iconográficos, lo que no ocurre en Galicia.

Después de contrastar varias opiniones, la hipótesis mas coherente sobre el origen de esta iconografía es la siguiente. Y es una hipótesis no documentada por mi, que no soy especialista, y por lo tanto absolutamente rebatible.

Antes indicábamos que Chamoso Lamas consideraba estos temas relacionados con el Rosellón Francés . Pero F. Antón, estudioso del románico zamorano, al analizar la iglesia de San Claudio de Olivares, la relaciona con otras del suroeste de Francia, particularmente con la de Aulnay-de-Saintogne. Y efectivamente, si se comparan la portada del brazo sur del Crucero de esta última con la fachada Septentrional de San Claudio, se aprecian grandes parecidos estéticos: Cuatro archivoltas , con una exterior con temas zoológicos, común en ambos monumentos, y una segunda con doce parejas de figuras, igualmente común a las dos iglesias. En la tercera, donde en Aulnay hay 31 ancianos, en San Claudio hay hojas dobles. Y la primera, muy decorada con animales y arabescos en la francesa, en Zamora es lisa salvo un Agnus Dei en la clave de la misma.

Salvando las diferencias de monumentalidad y riqueza, muy superiores en la francesa, da la sensación de que la zamorana fue construida con el modelo francés, por alguien que hubiese visto o participado en la construcción del mismo . Hasta el tejaroz encima de estas fachadas, tiene cierto parecidos en cuanto a su ubicación y la decoración de los canecillos que lo sustentan.

La explicación del transito de maestros canteros, constructores y escultores desde Francia hasta Zamora esta en Raimundo de Borgoña. Alfonso VI , Rey de León y Castilla entre 1065 y 1109, caso a sus dos hijas con condes Borgoñones, que tenían relación familiar con Gui de Borgoña,que llego a ser el papa Calixto II . Este rey promovió enormemente las relaciones de Castilla y León con los reinos Franceses y con la orden monástica del Cluny. Apoyado por Calixto II (Papa del Cluny, y propulsor, sino escritor, del Códice Calixtíno ), promociono las peregrinaciones a Santiago de Compostela, haciendo por lo tanto que España fuese receptora de personas, corrientes culturales y comercio extranjero. Todo ello necesario para repoblar y engrandecer los reinos hibos, conforme se iban agrandando, por las sucesivas conquistas a los Arabes.

A Raimundo de Borgoña, lo caso con su Hija Doña Urraca, y lo nombro conde de Galicia en el 1093, y gobernador de Zamora en 1094. Y desde aquí, este Conde Francés tuvo la misión de repoblar Zamora, Salamanca y también Segovia y Avila. Para ello desplazo a astures , gallegos y vascones, pero también ,y era lógico dada su procedencia, promovió la venida de franceses de la Borgoña y de la Aquitania. Nombro Obispos franceses en varias ciudades de las comentadas, y fomento, aun más, la entrada en España de monjes cluniacenses que crearon diversos monasterios. Lógicamente, llegaron a estas tierras escultores, constructores y cuadrillas de maestros canteros, que habían iniciado sus actividades en Francia. Y en todas estas provincias, Salamanca la que menos, podemos ver este tipo de iconografía fantástica, en multitud de iglesias construidas después del 1130/50.

Pero en ese desplazarse, el rastro de estas corrientes arquitectónicas e iconográficas, se fue dejando en otras partes de España.

Y ese rastro, refiriéndonos a los animales fantásticos en la iconografía medieval, lo encontramos también en la parte norte de Burgos, norte de Palencia, Cantabria y Asturias.
Por dejar constancia de algunos monumentos, de estas provincias, que incorporan esta iconografía, podemos citar, sin animo de ser exhaustivos, Miñón de Santibáñez, Villaúte, Arenillas de Villadiego, y Rebolledo de la Torre en Burgos. Todos ellos en la ruta desde la capital de la provincia hacia Aguilar de Campoo, en el norte de Palencia, con algunas desviaciones.

En el área de influencia de esta localidad palentina, nos encontramos con innumerables iglesias con estos motivos iconográficos: Pozancos, Revilla de Santullán, Cábria , Vallespinoso de Aguilar, Cozuelos, Santa Eulalia de Barrio de Santa Maria, por citar algunos. Y todos ellos ligados en mayor o menor medida al Monasterio de Santa Maria la Real de Aguilar de Campoo. De este monasterio, actual sede del Centro de Estudios del Románico, y del cual hablaremos en otra ocasión, hay varios capiteles en el Museo Arqueológico Nacional con estos elementos, amen de los que se conservan en el propio claustro restaurado del mismo.

Piasca , Santillana del Mar, Villacantid, Yermo y Cervatos, en Cantabria.
San Pedro de Villanueva en Cangas de Onís, San Pedro de Plecín en Peñamellera Alta, San Esteban de Ciaño, San Vicente de Serapio en Aller, San Pedro de Teverga, Santa Eulalia de Colloto, y San Juan de Amandi en Villaviciosa, todos ellos en Asturias. En todos estos monumentos, podemos encontrarnos con leones, grifos, arpias, sirenas, centauros, sagitarios, onocentáuros, basiliscos y pelícanos o águilas. Bien es cierto, que como indicábamos anteriormente, su disposición se da mas en las arquivoltas de las fachadas, y en los capiteles de las naves que en los ábsides, como es el caso de Santiago de Breixa.

En conclusión, esta decoración esta mas desarrollada en dos bandas geográficas, al norte y al sur del camino Francés de Santiago , y en las obras del románico tardío , que se desenvuelve a partir del año 1150 .

Aparte de la bibliografía citada sobre Santiago de Breixa, resulta muy interesante, para comprender esta decoración en las iglesias románicas el libro: "Animales Fabulosos del Románico en Asturias" de Pilar Docampo Alvarez, Javier Martínez Osende y José Antonio Villar Vidal, publicado por la editorial Trea en el año 2000.

Y para ambientarnos con el Románico Gallego y Portugués en general ( se podrían dar muchos títulos, pero no hay mucho tiempo para leerlos), el catalogo de la Exposición : Románico en Galicia y Portugal, editado por las Fundaciónes Pedro Barrié de la Maza y Calouste Gulbenkian, con textos de Bango Torviso (otra vez), Joaquín Yarza, José Carlos Valle y Rocío Sánchez Ameijeiras, por lo que respecta a lo gallego.

Para finalizar, volvemos a recordar que una visita a Santiago de Breixa, para aquel al que estos comentarios hayan despertado una cierta curiosidad, debe combinarse con la visita a San Lorenzo de Carboeiro, con un paseo por sus alrededores hasta el puente romano sobre el rio Deza, y a San Pedro de Ansemil. Es fácil hacerlo en media jornada.

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