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Claustro de Palamós: Las dudas persisten a pesar de que el último informe lo califica de falso

Viernes, 26 de diciembre de 2014

 

El último informe que en relación al claustro de Palamós había encargado en agosto de 2013 la Generalitat de Catalunya al catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Girona Eduard Carbonell, y el cual servirá para que se decida si se le dota a dicho claustro de alguna figura de protección, determina que el mismo, en su totalidad, es una recreación historicista realizada a comienzos del siglo XX.

 

Las "Jornades entorn del claustre de Palamós"

Los días 19 y 20 de noviembre, se celebraron en el Palau Moja de Barcelona unas jornadas que bajo el título "Jornades entorn del claustre de Palamós", tuvieron como objetivo presentar las conclusiones de dicho informe.

En dichas jornadas intervinieron algunos de los numerosos especialistas que han participado en la elaboración de este informe. Tras la presentación de las jornadas por parte del conseller de Cultura, Ferran Mascarell, intervinó Eduard Carbonell que destacó la homogeneidad del claustro como una de las razones para considerar que es una recreación historicista de comienzos del siglo XX.

A continuación Alfonso Muñoz, director de Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), enumeró varios posibles destinos de la copia historicista de un claustro románico, de los que descartó algunos. Asimismo, señaló que en los trabajos realizados no se han encontrado pruebas fehacientes sobre el posible origen del claustro.

Ana Laborde, José Vicente Navarro, conservadora-restauradora y geólogo del IPCE, explicaron los dos tipos de piedra encontrados, hablaron de las texturas y señalaron que los análisis han confirmado la homogeneidad y uniformidad. Hablaron de depósitos, en lugar de pátinas, los cuales estaban formados por capas poco cohesionadasm carecían de coherencia y entidad suficiente. En su opinión el deterioro es uniforme. Describieron las lesiones mecánicas, las marcas de movimientos y las fisuras. Consideran que las marcas encontradas son burdas, similares a obras de Salamanca del siglo XX. De los análisis realizados destacaron que los resultados de las muestras del claustro no coincidían con los restos del claustro de Salamanca y que ambos a su ves eran diferentes a las de la Virgen de la Vega, también en Salamanca. Llegaron a al conclusión de que no se puede establecer uan relación con el claustro de Salamanca.

Àlex Masalles, conservador y restaurador del MNAC, indicó que el origen de los desconchados podría estar en la forma de extraer el material en la propia cantera. Señaló que en la cantera de Villamayor se suelen sacar sillares de una medida similar a las del claustro de Palamós. Observó que en Palamós se encuentran unas marcas de hacha que se utiliza con fecha posterior al románico. Enumeró una serie de argumentos estructurales que podrían justificar la falsedad del claustro, como el guardapolvo solidario con los bloques, las basas solidarias con el zócalo, o que todas las piezas de los arcos fueran iguales. Habló delas marcas en forma de tridente, a als que asignó un origen moderno.

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José Miguel Merino de Cáceres, catedrático de Historia de la Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, se centró en los argumentos relacionados con las medidas y su presunta adaptación al sistema métrico.

Cerro la jornada del miércoles Manuel Castiñeiras, profesor de Historia del Arte de la Universidad Autónoma de Barcelona, quien se centró en los argumentos relacionados con la Historia del Arte. Llevó a cabo la intervención más polémica de la sesión, quizás excesivamente subjetiva. Muestra de ello es que buena parte de las preguntas y comentarios del debate se centraron en lo comentado en su intervención. Fue especialmente cuestionado el argumento de que la baja calidad de la copia pueda justificar la falsedad o que Palamós es falso por el hecho de copiar al primer taller de Silos, cosa inédita hasta el momento.

En el programa de las jornadas se echó en falta la presencia de aquellos que han avalado la propuesta de que el claustro es auténtico, Gerardo Boto y Màrius Vendrell, los cuales, como comentó Eduard Carbonell, habían sido invitados a participar. Finalmente, Boto, que venía de otro compromiso fuera de Barcelona, pudo llegar al debate y contestar a algunas de las cosas que se argumentaron.

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La jornada del miércoles, que estuvo dirigida por Joaquim Nadal, director del Institut Català de Recerca en patrimoni Cultural (ICRPC), se inició con una nueva intervención de Eduard Carbonell.

A continuación, María José Martínez Ruíz, profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid, describió el ambiente del coleccionismo y del tráfico de obras de arte en el primer tercio del siglo XX. Señaló que, si bien en la década de 1920 el comercio de antigüedades experimentó un auge, en la década siguiente entró en una profunda crisis, además de por la Gran Depresión, por el cambio de actitud de las autoridades españolas a la hora de impedir el expolio. Relató algunos aspectos de la actividad como coleccionista de Ignacio Martínez.

Le siguió en el turno de palabra José María Sadia, periodista de la Opinión de Zamora, quien en un tono quizás excesivamente literario para lo que algunos de los asistentes esperaban de la sesión, narró peripecias y avateres de Ignacio Martínez, de quien dijo que heredó de la marquesa propietaria del solar donde se ubicó el claustro en Ciudad Lineal. También comentó que Julián Ortíz fue nombrado supervisor de las obras de construcción del claustro, aspecto que contradice la versión dada por el periodista de El País, José Ángel Montañés y por el profesor Gerardo Boto, cuando se entrevistaron con la familia Ortíz.

Isabel Argerich, conservadora de fotografía histórica del IPCE, habló de las fotografías en el fondo Moreno, conservado en la fototeca del IPCE. Destacó que los negativos de las fotos del claustro de Palamós son de mayor tamaño que el resto de la colección, y que son las únicas, de las vinculadas con Ignacio Martínez, que incluyen vistas de arquitectura.

Una vez más, Eduard Carbonell tomó la palabra para explicar los detalles del contrato de compra-venta del claustro, el cual se firmó el 23 de julio de 1958 por un precio final de 900.000 pesetas.

Àlex Masalles explicó el proceso de instalación del claustro en la finca Mas del Vent de Palamós, el cual tardó entre 9 y 10 meses. Indicó que para construir el claustro hacían falta 200 metros cúbicos de piedra, la cual harían falta 2 años para ser extraida. Masalles afirmó que el claustro se tardó siete años en montar en Ciudad Lineal, y que mientras que en Ciudad Lineal se montaron cuatro galerías, en Palamós solo fueron tres. Cerró su intervención con una propuesta excesivamente especulativa y escasamente argumentada, como es la posible atribución de la obra a un escultor de nombre José Taravella, que fue quien restauró el claustro de Ciudad Rodrigo.

Por problemas de salud no pudo asistir Mariano Casas, Archivero y profesor de la Universidad de Salamanca. Eduard Carbonell leyó su presentación, en la cual cuestionó la lectura dada en su momento por el profesor Boto de un documento de la catedral de Salamanca, en relación a que el claustro debía desmontarse con cuidado. Indicó que el documento tan solo se refiere a una crujía y no a la totalidad del claustro. Señaló la existencia de un acta capitular o de 1787 que hablaba de "demoloer los lienzos del claustro"

Cerró el acto Joan Pluma, Director General d'Arxius, Biblioteques, Museus i Patrimoni del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, quien puso énfasis en que el esfuerzo que la Generalitat había realizado en relación a este claustro no se había llevado a cabo con ninguna otra obra. Informó que el informe serviría para tomar una decisión, en breve, sobre si se debía dotar de una clasificación de protección patrimonial al claustro.

 

El informe elaborado por el equipo de Eduard Carbonell y reacciones al respecto

Hasta que la Generalitat de Catalunya tome una decisión al respecto, no se tendrá acceso al informe completo. De momento solo se dispone del resumen con las conclusiones entregado a los medios de comunicación, el cual se puede consultar en http://masdelvent.blogspot.com.es/.

A primera vista, y por lo escuchado en las jornadas que hemos descrito, no parece que se hayan encontrado pruebas definitivas, ni sobre la antigüedad del claustro, ni sobre su modernidad. Nos seguimos moviendo en el terreno de los indicios y de las especulaciones.

En el informe se hablan de datos que entran en contradicción con los obtenidos por Gerardo Boto y Màrius Vendrell, como el tema de las pátinas o las medidas. La ausencia de ambos especialistas en el equipo que ha elaborado dicho informe ha impedido que se llavara a cabo un contraste de los planteamientos dispares.

Como reacción al informe, en el blog http://masdelvent.blogspot.com.es se anuncia que en las próximas semanas se publicarán una serie de argumentos en respuesta al mismo.

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La conservación del claustro y la opinión de Amigos del Románico

Desde el comienzo, en toda esta historia, Amigos del Románico ha reclamado tres cosas: que se permitiera el acceso al claustro a los especialistas para que pudieran estudiarlo, que se protegiera y conservara y que en el estudio de su autenticidad o falsedad se aplicara el máximo rigor posible.

Lo primero se consiguió como consecuencia de la apertura del expediente de clasificación patrimonial del claustro por parte de la Generalitat de Catalunya en agosto de 2013. Desde entonces, diferentes especialistas, bien como parte del equipo que ha colaborado con Carbonell, bien del equipo de Gerardo Boto, han tenido la oportunidad de acceder al interior de la finca del Mas del Vent.

Respecto a lo segundo, está por ver si la Generalitat decidirá declararlo Bien Cultural de Interés Nacional. Si bien es cierto que el dictamen del informe no ayuda a que la respuesta sea afirmativa, la relevancia que ha ido adquiriendo el claustro a lo largo de toda esta historia incrementa la probabilidad de que se opte por algún tipo de protección.

Es esperanzador que Teresa Ferrés, la alcaldesa de Palamós haya declarado que si la Generalitat descarta protejer el conjunto, el consistorio sí que lo hará, aunque sea con caracter local.

Conseguido el acceso de los especialistas y si finalmente se protege y se toman las medidas para conservar el claustro, se habrán conseguido los dos principales objetivos de Amigos del Románico en toda esta polémica.

En relación al tema de la autenticidad o falsedad, nada tiene que decir la Asociación. El tema debe quedar en el ámbito académico y en la opinión personal de cada uno. Amigos del Románico solo reclamará que se aplique el rigor que impida que se considere falso un claustro antiguo o viceversa.

 

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