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Crónica de la XLII Jornada de Románico local de Cataluña por tierras del Baix Empordá

Miércoles, 05 de junio de 2019

 

El sábado 4 de mayo fue un día afortunado para el grupo de personas que nos reunimos de buena mañana en el punto de encuentro acordado para iniciar las visitas que el Equipo Coordinador de ADR de Cataluña nos había preparado. Primero, porque después de dos días lloviendo a cántaros el clima nos dio un respiro y el día amaneció soleado y con temperatura agradable, y segundo, porque, por fin íbamos a poder visitar el famoso, polémico e inaccesible Claustro “románico” de Palamós. Más afortunados aún al comprobar que para tan ansiada visita el guía de lujo que nos iba a acompañar era el Profesor Gerardo Boto, que ha dedicado más de diez años al estudio del claustro, y que acaba de publicar, junto con otros expertos, un riguroso estudio multidisciplinar sobre el mismo (Salamanca-Ciudad Lineal-Palamós. Las arcadas claustrales de Mas del Vent, Universidad de Salamanca). ¡Que más se puede pedir!

Llegar fue un poco complicado, todo hay que decirlo, pero con más o menos acierto al final todos los convocados acabamos delante de los arcos que tantas veces habíamos visto reproducidos en fotografías, y de los que tanto habíamos leído. Produce una sensación extraña, como de grabado romántico, ver montado aquel escenario en el jardín de una extraordinaria finca de recreo, al borde de un estanque rodeado de pinos.

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Durante poco más de una hora, y siempre vigilados de cerca por el guardés de la finca, que parecía que tenía bastante prisa por echarnos, el Profesor Boto nos fue desgranando la historia de cómo había llegado a sus oídos la existencia del claustro, las vicisitudes y dificultades que encontró para poder visitarlo y darlo a conocer y de cómo antes de acabar aquí en la Finca de Mas del Vent el conjunto claustral había sido montado en un solar de Madrid donde se estuvo acondicionando para su posterior salida al mercado.

En resumen, y para no extenderme (al fin y al cabo esto es solo una crónica y sobre Palamós hay mucha literatura para profundizar), la tesis del Profesor Boto es que el anticuario Ignacio Martínez, se hizo con los restos del claustro románico de la catedral de Salamanca, que estaba desmontado desde que había sido arruinado por el terremoto de Lisboa de 1755, y en los años 30 lo remontó en una finca de Madrid y lo completó con piezas de nuevo cuño para venderlo al mercado americano. La prematura muerte de su socio estadounidense y la posterior Guerra Civil impidieron el negocio, de tal manera que el claustro quedó en Madrid hasta que en 1958 fue comprado y trasladado a su ubicación actual.

Según el Profesor Boto, de los 44 capiteles que hay en Mas del Vent, 19 son románicos, y también lo son 10 de los 27 cimacios, justificación suficiente para que las autoridades se tomaran un poco más en serio la protección patrimonial de este conjunto.

Abandonamos el claustro con mucha pena y con mucha prisa, porque su cancerbero nos apremiaba para que despejáramos a marchas forzadas. Nos dejamos en el aire muchas dudas, muchas preguntas y muchas fotos por hacer.

Continuando con nuestro programa nos dirigimos a Santa Cristina d’Aro para visitar su parroquial. Allí nos esperaba doña Montserrat Ciurana, buena conocedora de la historia de esta iglesia, para guiarnos en su recorrido. Es un edificio de notables dimensiones que conserva estructuras alto-medievales, muy alteradas en épocas posteriores. A pesar de estar muy remozada, al interior podemos observar estructuras que combinan arcos de herradura con elementos del primer románico (ábside semicircular con arco presbiterial con elementos decorativos lombardos). Es un edificio muy interesante, que debería ser más estudiado, pues en él podemos encontrar un buen ejemplo de la perduración de las formas arquitectónicas en el paso del siglo X al XI. Cerca está la Capilla de Santa Cristina de Aro, de origen paleocristiano probablemente del siglo VI. Tiene solamente una pequeña nave y ábside rodeado por un muro de forma rectangular. Probablemente fue una capilla sepulcral o iglesia cementerio.

Antes de irnos a comer tuvimos tiempo todavía para visitar dos deliciosas iglesias prerrománicas. La primera de ellas, Santa María de Bell-lloc, del siglo X, fue edificada sobre otras construcciones romanas y paleocristianas del siglo VI; adjunta y sobre los restos encontrados de una construcción anterior de forma circular se construyó una capilla en el siglo XI, de una sola nave con ábside de herradura y cubierta con bóveda.

La segunda iglesia prerrománica visitada fue Sant Martí de Romanyá de la Selva, originariamente del siglo X o principios del XI. Es de planta de cruz griega y tiene un  ábside de forma trapezoidal y una torre campanario de finales del XI. Como ocurría en Santa Cristina de Aro aquí tenemos otro ejemplo donde el peso de la tradición dificultó el progreso en la implantación de la nueva arquitectura románica.

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Tras la pausa de la comida y reponer fuerzas, que ya empezaban a flaquear con tanta actividad artística, pusimos rumbo al último objetivo de nuestra jornada, el Monasterio de Sant Feliu de Guixols. He de reconocer que nunca había visto fotos de este monasterio y que quedé encantada con la curiosa estampa de su Porta Ferrada, que se remonta al primer monasterio benedictino del siglo X, erigido sobre estructuras de época romana. Más tarde, se fueron incorporando elementos y construcciones, entre ellos la iglesia gótica o el nuevo convento del siglo XVIII.

Subimos a las torres del Fum y del Corn, ubicadas a ambos lados de la iglesia y que en su momento actuaron de torres de vigilancia. Se llaman así, porque en la primera de ellas, se emitían señales de humo hechas con paja húmeda. Y desde la segunda, se hacía sonar un cuerno marino en caso de peligro.

Con estas visitas, dimos por terminada nuestra jornada haciéndonos la foto de grupo de rigor en la fachada del Monasterio. Nos hubiera gustado hacérnosla en el Claustro del Mas del Vent, pero no pudo ser debido a la premura con la que tuvimos que abandonar la finca. Sólo me queda dar las gracias al Equipo Coordinador de AdR de Cataluña, por sus desvelos para poder concertar la visita a Palamós y por hacernos pasar un día tan inolvidable.

Texto: Rosa García Nieves socia AdR nº 905

Fotos: Inge Brauneis socia nº 1015


En memoria de Jaime Cobreros. DEP

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