Amigos del Románico
Web de referencia en español sobre arte románico

Crónica de la IX JdRL en Altura y Valencia

Lunes, 08 de julio de 2013

 

Día 1-06-13:

Cartuja de Vall de Crist (Altura )

Este día ha supuesto un rotundo éxito tanto por el elevado número de asistentes como por el alto nivel cultural y científico; sin olvidar el gratificante reencuentro entre asociados y la bienvenida a nuevos socios.

La Cartuja de Vall de Crist y La Catedral de Segorbe con su Museo Catedralicio, pueden considerarse como uno de los más importantes patrimonios de la Comunidad Valenciana. Fuimos acompañados por investigadores valencianos especialistas (Josep Marí Gómez i Lozano, José Angel Planillo Portolés, Francesc Fuster Serra y David Montolío Torán), estudiosos de estos y otros patrimonios culturales relacionados, que nos permitieron conocer de primera mano el estado actual del conocimiento, con conclusiones bien establecidas en algunos casos, y con cierta controversia y revisión en otros. Al finalizar la jornada, que se produjo en la Cartuja de Vall de Crist, nuestro coordinador para Levante, Tino Nevado, hizo entrega a los profesores allí presentes de sendos obsequios en agradecimiento por su aportación científica desinteresada al evento.

10464_2.jpg

La Cartuja de Vall de Crist, fundada en 1385 por Martín I, hijo de Pedro IV el Ceremonioso, fue una de las más importantes de España, constituyéndose en Priorato General de la Congregación Española. Enclavada en el valle del Alto Palancia, a los pies de la Sierra Calderona, está rodeada de una extensa y bella planicie. Aún perteneciendo a la Orden Cartusiana donde la norma vital era austera, contemplativa, eremítica, su importancia religiosa, artística, socio-política, jurídica y económica fue enorme (en 1407 Martín I le concede los lugares de Altura y Alcublas en su totalidad: personas, jurisdicción, propiedades,… También contó con patronazgos y las cesiones de Jérica y Vinalesa); así, hasta su desamortización definitiva en 1835 fue propietaria, entre otras, de muchas e importantes obras de arte de pintura y escultura, fundamentalmente de los siglos XV, XVI y XVII, de autores tan conocidos como Joan Reixach, Joan de Joanes, Francisco Ribalta, José Vergara, Francisco de Osona, …; así como de valiosos códices, manuscritos, cartularios, incunables y otros libros. Hoy se encuentra en ruinas, aunque se dispone de una documentación gráfica muy valiosa acerca de ellas. La Asociación Cultural “Cartuja de Vall de Crist” está llevando a cabo una gran labor, tanto de estudio como recabando apoyos  para su rehabilitación o conservación, y  por darla a conocer  y compartir experiencias (en 2006 se reabrieron sus puertas al público).

Desgraciadamente, parte de su extraordinario patrimonio se ha perdido; otra parte se encuentra en diferentes países (Francia, EEUU) o ciudades (Castellón, Segorbe, Altura, Valencia, Barcelona, Madrid) o  como propiedad de personas físicas. Por ejemplo, en París se encuentra la importante Carta Hidrográfica Plana (un mapa náutico para la navegación) de Maciá de Viladestes (1413). En esta web se puede ver el patrimonio mueble de la Cartuja que fue dispersado, parte encontrado y catalogado, y parte perdido. 

Por otro lado, se tiene un amplio consenso respecto de los aspectos constructivos y arquitectónicos de lo que fue la Cartuja, que se realizaron a lo largo de sus varias ampliaciones o reformas desde su fundación (inicialmente sólo tenía 6 celdas); a este respecto fue muy interesante la conferencia que nos ofreció el profesor Josep Marí Gómez, La Orden de San Bruno y la Cartuja de Vall de Crist. Los edificios y estancias de esta Cartuja se corresponden con los propios de todas las cartujas construidas desde la fundación de la Orden de los Cartujos por San Bruno en 1084 (se dispone de la "Carte" o pintura de Vall de Crist  en la colección de la Grande Chartreuse), con sus tres ámbitos: Cenobítico, de los Hermanos y de la Procura, y Eremítico. Su construcción inicial y las ampliaciones o reformas a las que fue sometida abarcan desde finales del s. XIV hasta el primer tercio del s. XIX.

Grupo ante el claustro de Vall de Crist

Santa Iglesia Catedral Basílica de Segorbe (Iglesia y Museo Catedralicio) y Ayuntamiento

Después de su remodelación a finales del s. XVIII, posee una arquitectura neoclásica (sustituyendo a la inicial gótica con algunos elementos románicos), con la intención de uniformar y armonizar la decoración. De una única nave (herencia de los franciscanos mendicantes), destacan las pinturas de José Vergara, y las de Manuel Camarón y Luis Planes; así como la reja del coro (s. XVI), y el coro (s. XVII) del escultor Nicolás Camarón.

Su claustro gótico, de planta trapezoidal, alberga varias capillas ojivales. Fue iniciado en el s. XIII y concluidas algunas capillas aún en el s. XV. En dichas capillas está instalado actualmente el Museo Catedralicio de Segorbe. Contiene una de las colecciones de pintura gótica más importante de la Comunidad Valenciana. También se destaca en el claustro una interesante colección de rejas medievales. 

Todas y cada una de las capillas contienen obras de arte dignas de reseñar (algunas de ellas procedentes de Vall de Crist), pero por la extensión de este resumen citaremos sólo algunas de las más sobresalientes: Capilla de las Santas Clara y Eulalia (con la Virgen de la Leche de Donatello, en mármol de Carrara). Capilla Prioral del Salvador (con Puerta,  y la parte más importante del Retablo de Nuestra Señora de los Ángeles y de la Eucaristía de Joan Reixach, procedentes de la entrada al Claustro Mayor, e iglesia de Valldecrist, respectivamente; y Sepulcro (gótico funerario) de los Vallterra, de piedra caliza policromada, obra del taller catalán de Pere Moragues, s. XV); en la Sacristía (Virgen y Niño de alabastro, primitivas de la Cueva Santa; las dos cabezas  no son las originales). Capilla de Todos los Santos (Retablo gótico, sobre la Vida de María; con los pliegues del vestido de tipo flamenco). Sala capitular (Retablo de La Visitación, por Maestro de Segorbe (desconocido), gótico -con panes de oro y filigranas, pero con signos renacentistas- sin bosques en el fondo; las tablas son de una sola pieza de madera noble (inédito en Valencia), y procedente de Sudáfrica). Capilla de San Jerónimo (el Retablo de San Jerónimo se encuentra en su lugar original, obra de Jaume Mateu). Capilla de la Santa Cruz (Retablo de San Martín de Tours, de Joan Reixach). Capilla de San Valero (Retablo de San Valero (original), obra de Jaume Mateu, y Escudo de los Valero).

 Finalmente, por cortesía de la concejal de Turismo del Ayuntamiento de Segorbe Soledad Santamaría, tuvimos acceso al salón central del Ayuntamiento, en el que se encuentran tres Puertas (de las siete constatadas en total) con sus dinteles en mármoles de diferentes colores, procedentes del claustro de San Jerónimo de Vall de Crist.

Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel de Altura

 Edificio neoclásico (s. XVIII). Entre otras valiosas obras de arte contiene en el altar mayor el Retablo de Juan Miguel Orliens, procedente de Vall de Crist; aunque la anchura del Retablo se ajusta bien al espacio en el que se encuentra  en dicho altar, está bastante incompleto, excepto algunos de los relieves; no siendo considerado como un retablo barroco, sin embargo ya se nutre de algunas de las ideas de ese siglo XVII.

En la pared opuesta al Altar Mayor, a la entrada de la Iglesia, se encuentra otro Retablo, en el que se aprecian dos partes: la central más valiosa y diferente (tabla-pintura de la Inmaculada, finales del s. XVI), y el resto, un incompleto Retablo de San Miguel, Virgen y Santos, de mitad del siglo XV. Pertenece a la Iglesia primitiva de Altura. Se atribuye a un Maestro de Altura (desconocido, de la época de Reixach), que copia a los pintores del s. XV valenciano

 

Iglesia primitiva de Altura

De una sola nave, pequeña, con arquitectura de reconquista. Arcos restaurados y uso social.

 

Día 8-06-13: 

Hoy nos concentramos primeramente a las 10 horas en el patio de la iglesia de San Juan del Hospital, para que nos guiara Adela Corell. Había mucha prisa y nos ha explicado ligeramente el conjunto de la puerta lateral izquierda, formada por una puerta con arcos de medio punto con un tímpano al mismo nivel en la fachada, delimitado por dovelas lisas y bordón, y el primitivo escudo de la orden militar hospitalaria de San Juan de Jerusalén (s. XIII). Este escudo sobre la puerta, con la cruz llana de madera (algo deteriorada por el tiempo), permitió que se fechara su construcción con mayor antigüedad que la puerta del Palau de la Catedral de Valencia. Se ven escasos vanos y aberturas en las paredes, algunas estrechas saeteras y canecillos en el muro izquierdo de esta puerta norte.

Hemos pasado directamente a la iglesia desde el patio de entrada (siempre con mucha prisa, porque según nos explicó Adela nos quedaba muy poco tiempo para que comenzara una celebración). Nos dividimos en dos grupos porque éramos bastantes, y sin dilación visitamos la capilla de San Miguel con sus pinturas murales del último tercio del s. XIII. Con voz muy tenue (lo que ha dificultado su entendimiento) nos ha mostrado las citadas pinturas. Hemos cruzado el presbiterio sin poder recrearnos en ver la Virgen del Milagro, nos hemos dirigido a la capilla de Santa Bárbara (s. XIV), y apenas he podido ver la clave con el águila de los Hohenstaufen, ni los capiteles con aguiluchos de la Baja Austria. En fin, que tuve que comprarme un libro con toda la historia y con tranquilidad leerlo en casa. En resumen: visita con demasiadas prisas.

Capilla de San Miguel en San Juan del Hospital

A las 12 horas teníamos prevista la segunda visita, al Centro Español de Sindonología (C.E.S.). Muy puntualmente, D. Jorge Manuel Rodríguez Almenar, presidente del C.E.S., nos ha dado una charla magistral en una sala llena con 60 asientos ocupados. Fue tan denso el tema que no puedo explicarlo punto por punto, ya que los comentarios de citas y detalles gráficos sobre la historia de la Sábana Santa necesitaría muchos folios más. Ha habido varias intervenciones al final de la charla que aún han enriquecido más la misma.

Sobre las 14:30 horas nos hemos reunido a comer en la “Dehesa de Santa María”. Un rato muy agradable intercambiando con los compañeros más cercanos de la mesa opiniones, y conociéndonos un poco más. Ya he tomado contacto con el grupo, nos hemos pasado correos electrónicos y me he sentido acogida.

Alrededor de las 17:30 horas nos hemos concentrado en la puerta del Palau o de la Almoina de la Catedral, y desde allí hemos pasado a la Sacristía guiados por el Padre Jaime Sancho, delegado de Patrimonio. Nos ha llevado a la sala donde se encuentra el “reconditorio” y nos ha dado una pequeña charla sobre su construcción, que según cuenta era para albergar las reliquias de la Seo. Una de las reliquias era la Santa Espina, regalada por el rey Luis IX de Francia en 1256 a la iglesia madre de Valencia, que era parte de la corona de espinas de Jesucristo que se conserva en la Sainte-Chapelle de París, y que él mismo consiguió durante la séptima Cruzada a Tierra Santa. El regalo lo hizo San Luis a su primo el rey Jaime I con la condición de que le rindiera culto y la depositara en un relicario para su adecuada custodia. De ahí que se construyera este pequeño espacio en lo alto de la pared izquierda. En la actualidad se accede por una estrecha escalera metálica adosada a la citada pared. La reducida oquedad está decorada con pinturas murales restauradas, con escenas bíblicas de los momentos previos a la crucifixión de Cristo (la flagelación y la escena del Ecce Homo). En la parte central del tríptico que forman se abre una hornacina donde se colocaba la reliquia de la Santa Espina (hoy desaparecida), sobre la cual aparecen representados dos ángeles portando la corona de espinas, bendecida desde el cielo por la Dextera Domini. También pudimos ver en la entrada la llamada “porta caladissa” que servía para proteger los objetos de valor de la Seo de los asedios con motivo de la Guerra  de las Germanías. Visitamos también una sala llena de cuadros de los Obispos y Arzobispos de la Catedral, desde el Obispo Andreu de Albalat (el que inició la construcción de la Catedral) hasta el más recientemente fallecido Cardenal D. Agustín García-Gasco.

Hemos salido de la Catedral por la misma puerta de la Almoina, y Tino nos ha estado contando la historia de dicha puerta, realizada íntegramente con piedra procedente de las canteras de Burjassot y Godella, con calizas y mármoles de otros lugares. Tiene aspecto abocinado, consta de un gran arco de medio punto con seis arquivoltas, en cada una de las cuales muestra un tipo de filigrana (hileras de puntas de diamante, festones lobulados, dientes de sierra y roleos vegetales), y doce columnas rematadas por capiteles historiados. Los de la parte izquierda son escenas del Génesis, y los de la parte derecha del Éxodo. Los huecos trepanados en las basas y el guardapolvo exterior calado son muy parecidos a otros del románico aragonés, como San Miguel de Foces, la ermita de Salas o Anzano, aunque los de nuestra Seo más adornados. Hasta 1599 existía una columna divisoria o parteluz en el pórtico que dividía la entrada en dos, pero entonces fue retirado debido a la aglomeración de fieles que se esperaba el 12 de diciembre en la procesión que acompañaba al cuerpo de San Mauro Mártir, enviado por el Papa Clemente VIII al Arzobispo San Juan de Ribera. Las puertas actuales (1482) de gruesa madera de pino tienen 201 clavos en la hoja izquierda y 210 clavos en la derecha. Están colocados siguiendo la forma de dos arcos de medio punto y respetando la columna central o parteluz. La filigrana en los tirantes respeta la ornamentación de la línea de imposta, que se remata con dos grandes florones. Tino también nos ha explicado los catorce rostros que están situados en las ménsulas del alero que remata la portada del Palau de la Catedral. Cuenta la leyenda que son los primeros repobladores cristianos traídos de diversos lugares de la provincia de Lérida por el rey Jaime I, y que a su vez portaban sus séquitos de doncellas. Con todo esto ha quedado finalizada la tercera visita del día, ahora nos queda la última.

Visita al Cristo del Salvador

A las 18:45 horas hemos llegado a la iglesia del Cristo del Salvador. Allí Tino nos ha hecho una breve charla sobre los supuestos del hallazgo de la mencionada imagen. Según nos ha comentado, existen infinidad de leyendas de cómo apareció el Cristo, por eso narraré una de tantas. Realmente no existe una documentación, y más bien se trata de tradiciones orales transmitidas de generación en generación. Se encontró el devotísimo crucifijo después de haberse parado en un lateral del río Turia, allá por mediados del s. XIII. Se dice que lo talló Nicodemo en Palestina sobre el año 43 d.C. y que la imagen fue transportada a Berito, actual Beirut, por uno de sus discípulos. Se cuenta que sufrió muchas profanaciones en el país musulmán, y que produjo ciertos prodigios y curaciones realizadas por el contacto con la sangre de la imagen, y por eso se permitió a los cristianos venerar al Santo Cristo.

Hubo más adelante incursiones de musulmanes contra los cristianos, Beirut fue conquistado y el ejército cristiano destruido. Tanto es así que rompieron los brazos de la imagen y la echaron al mar. Desde Beirut hasta las costas valencianas donde apareció distan 3.500 km, y aún así llegó hasta Valencia remontando el río Turia hacia el año 1250. El cauce en aquella época carecía de muros de contención, y en tiempo de dominación musulmana en Valencia existía sólo un puente que coincide actualmente con el de Serranos, y era de madera. En los años de la Reconquista el rey Jaime I autorizó en 1243 que se construyera de piedra. Algunos huertanos, al ver un bulto flotar por el río Turia se echaron al agua para recogerlo, momento en que las aguas bajaron al antiguo y ordinario caudal. El crucifijo llevaba dos luces, una en cada extremo de los brazos de la cruz. Inmediatamente lo entraron en la ciudad por la puerta llamada de la Trinidad, y se custodió en el edificio inmediato a ella, donde se dice que habitó Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid. Lo llevaron a la Catedral y al día siguiente acudió el pueblo a venerarlo sin encontrarlo. Dice la leyenda que los mismos ángeles lo trasladaron de nuevo al palacio donde inicialmente fue depositado cuando lo sacaron del río. Allí se edificó una iglesia sobre la mezquita que existía, que se llamó de San Jorge, y que actualmente es del Salvador.

Y bueno, pues eso es todo, espero que les haya gustado. Pueden ver más fotos de la Jornada aquí.

 

Por Gloria Palomares (AdR 1013) e Isabel Ferrer (AdR 1015)

 

Web Oficial de AMIGOS DEL ROMÁNICO (AdR) - Diseña GORMATICA