
Santa María la Real de Sangüesa
La portada, en
la que participaron dos talleres: el del maestro "Leodegarius",
francés (finales s. XII, comienzos de XIII) -que trabajó la
zona inferior- y el del maestro de San Juan de la Peña (finales
s. XII), es considerada por los expertos como una de las cumbres
del románico en el Camino de Santiago.
Parece ser que son incapaces de resolver
los graves problemas de conservación que afectan a esta portada,
fundamentalmente como consecuencia de las emisiones de gas producidas
por el tráfico intenso y poco o nada regulado, la polución
que emiten las empresas, los excrementos de las palomas, los efectos
perniciosos de la humedad y, también, por qué no, de
la desidia de los responsables de su conservación.
Los gritos de socorro son cada vez más profundos y agónicos
y vienen de antiguo, aunque hasta ahora no hayan sido otra cosa que
aliento y niebla otoñal que se desvanece y huye tras de los
peregrinos santiagueros apesadumbrados al ver el progresivo deterioro
de una maravillosa e inquietante obra de arte y cómo al herrero-mago
Regín, que fragua de nuevo la espada de Sigurd, se lo comen
las deposiciones de las palomas.
A
partir de Noviembre del 2004, lo que todos conocíamos y sufríamos
desde antaño, ahora es "conocimiento oficial" , pues se ha emitido un "informe" encargado
por la Institución Príncipe de Viana, que detalla,
entre otras cosas, algunas de las acciones que tendría que
realizar, según comentarios del alcalde de Sangüesa,
el Gobierno de Navarra. No obstante, aún había que
determinar el orden de prioridad de esas actuaciones.
"AMIGOS DEL ROMÁNICO tiene la clara
intención de aportar su esfuerzo para revertir esta situación y
garantizar la óptima conservación de esta joya
románica"
