
Amigos del Románico (AdR) organiza un recorrido cultural por las abadías del País Vasco y País Vasco-Francés
Sábado, 18 de octubre de 2008
La agrupación donostiarra de la Asociación Amigos del
Románico (AdR), que agrupa a más de seiscientos aficionados y profesionales
del arte de toda España, ha organizado un recorrido cultural por las
abadías del País Vasco y País Vasco-Francés.
El auge de las rutas de peregrinación jacobea justifica
la presencia y el desarrollo de abadías como las de Arthous, Sorde,
Sant Paul-les-Dax y Lahonce, que serán los puntos principales del
recorrido.
Estas abadías, en su fundación, de manos premostratenses,
han sufrido a lo largo del tiempo incontables daños, erosiones, utilizaciones,
reutilizaciones y alguna que otra desamortización. Por eso a día de
hoy no podemos contemplar las obras con el esplendor que tuvieron.
Así y todo, luchan por sobrevivir manteniéndose con elegancia y orgullo.
Lahonce (Lapurdi). Solo se conserva un sencillo tímpano
datado en 1121 y el exterior de un ábside, bellamente decorado. La
iglesia, de una sola nave, no será visita. Es uno de los escasos vestigios
de Románico en el norte del País Vasco.
En Sant Paul-les- Dax el edificio original fue reemplazado,
el que hoy vemos está levantado en el XIX. Sin embargo, ha mantenido
los relieves del ábside, que son un capricho de ornamentación iconográfica,
donde unas manos, con una maestría y técnica incontestable, dejaron
para los sucesores una muestra de originalidad y buen gusto. Probablemente
el maestro escultor venía de España.
Arthous destaca por su espectacular y única colección
de canecillos, que destacan por su gran maestría.
Sorde es conocida por su mosaico del siglo XI, Patrimonio
de la Humanidad, que se conserva en una iglesia bastante desmejorada,
pero donde podemos ver algún capitel interesante en sus arcos triunfales.
La marcha se corresponde con uno de los objetivos fundamentales
de la asociación, divulgar el conocimiento de nuestro patrimonio para
contribuir a su mantenimiento y valoración, tanto por los poderes
públicos, como por los propios habitantes de los alrededores.