
Centro de Divulgación en San Martín
de Elines (II)
Autor: Miguel A. Martín. Diciembre, 2005
(Se recomienda la lectura previa del artículo San Martín
de Elines publicado con anterioridad en éste apartado)
La
fotografía que acompaña a esta nota corresponde a la fachada
éste de la Colegiata de San Martín de Elines, un conjunto
poblacional de 54 habitantes que forma parte del Ayuntamiento de Valderredible
(Cantabria) y del que dista unos 9 kilómetros.
No busquen el pueblo de Valderredible en el mapa porque no le encontrarán.
Tal denominación corresponde a un conjunto de lugares, alguno
de 3 habitantes, gobernado administrativamente desde la Casa Consistorial
ubicada en Polientes. El municipio ocupa un hermoso valle por el que
transcurre el Ebro y al que ya me he referido en otra ocasión,
si ahora me vuelvo a detener en él lo hago para hacer ver que
cualquier cosa puede ser posible en el mismo.
Por ejemplo, puede ser posible que alguien solicite una licencia, que
preaprueba el Alcalde, para cuya consecución se precise un Acuerdo
del Pleno Municipal, que no puede obtenerse sin un período de
un mes de información pública. Convendrán conmigo
probablemente en que no sería raro, así las cosas, que
durante los breves periodos de información al público
se realicen pocas intervenciones, máxime si el clima no acompaña,
si hay confianza en las personas y, especialmente, si la actuación
es impulsada por entidades significadas, parece ser beneficiosa y, más
aún, si la ley permite actuar por decreto cuando, sobre determinadas
materias, el Ayuntamiento no otorga su plácet.
Volvamos ahora otra vez a la fotografía 1. Quizás convengan
conmigo en que es bonita. Sobre una amplia zona rural húmeda
florece un almendro en la cuidada pradera sobre la que se asienta la
Colegiata. Hay una idea de tranquilidad, de bienestar, de equilibrio,
de armonía entre los edificios. La línea vertical se cruza
con un horizonte natural lejano y con otro cercano definido por las
tejas de las diversas construcciones. Es un buen románico como
concepto. De hecho, es el mejor románico de la zona en la que
convive con otras Iglesias más ó menos románicas.
En el artículo anterior hablo de su olvido durante más
de 400 años, gracias al cual ha sobrevivido.
La
foto ocupa una página central de un libro monográfico
escrito por el Párroco y editado por Editur en 2.005, a beneficio
de la Parroquia, y está prologado dos veces, una por Don Jose
Antonio Cagigas Rodríguez, Consejero de Cultura y Deporte de
la Comunidad Autónoma de Cantabria, quien dice (sic), después
de bienponderar la obra y al párroco escritor:
"Desde
la Consejería de Cultura y Deporte del Gobierno Regional estamos
convencidos de la necesidad de preservar y difundir nuestro patrimonio
como motor que genera riqueza y, por ello, estamos estableciendo políticas
activas para conseguir este objetivo. En lo que se refiere a la comarca
de Campoo, se han abierto unas líneas de colaboración
para recuperar el románico del sur de Cantabria y el norte de
Castilla y León, proyecto que supondrá un beneficio claro
para el desarrollo de esta comarca como foco cultural, turístico
y artístico"
El segundo prólogo está
escrito por Adelino Gómez Bustamante, Sacerdote, que supongo
actúa en nombre del Obispo/Episcopado, quien después de
iniciar su aportación con una cita de Balzac ("La misión
del arte no es copiar la Naturaleza, sino expresarla") añade
(sic) hacia el final:
"Al leer estas páginas y, sobre
todo, si tienes la suerte de oír su voz de guía (se refiere
al Párroco), notarás que no tiene dificultad en las respuestas.
Yo le llamaría, con su permiso, el Apocrisiario de la Colegiata"
Así las cosas, termino de deleitarme, cierro el libro y abro
la hemeroteca del Diario Montañés (eldiariomontanes.es),
click en hemeroteca, buscar Elines en 18 diciembre) y contemplo el montaje
infográfico con el que el autor del reportaje se arropa para
comentar la oposición del Párroco a un proyecto. No puedo
creer lo que veo, lo que leo, lo que investigo y lo que me encuentro,
de lo que doy fe:
Al amparo de la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad Cántabra,
en el año 2.000 se firma un convenio entre la Fundación
CajaMadrid, hoy representada por Gabriel Morate, la Consejería
de Cultura y Deporte de la C.A. de Cantabria, el Obispado de Santander,
hoy detentado por José Villaplana y la Fundación Santa
María la Real de Aguilar de Campoo para destinar y aplicar un
total de 3 Millones de Euros a la restauración de 31 Iglesias
Románicas de la zona. Plan cuyo colofón es el proyecto
de la Colegiata de San Martín de Elines a realizar en cinco años
con una asignación de 785.378 euros y que consta de: Drenajes,
Demolición del Pórtico de acceso al Claustro (entrada
del fondo a la izquierda en la Foto 1), Desmantelamiento de un crucero
existente a la entrada de la Colegiata, Restauración de la Colegiata
propiamente dicho y Construcción Anexa al Claustro de un Centro
de Divulgación del Arte Románico, realizado con las más
modernas técnicas arquitectónicas y materiales constructivos.
Han pasado cinco años y, una vez realizado el trabajo en las
restantes Iglesias, con mayor ó menor fortuna como se evidencia
en San Pelayo de Perazancas ó, en sentido contrario, como comenta
un lector del Diario Montañés el pasado 25 de noviembre,
llega el momento de ejecutar lo acordado para Elines, se supone que
previa licencia municipal como dice la Ley, y es el momento en que por
primera vez, este verano, el Obispado informa al Párroco, al
Apocrisiario, de lo pretendido. Nótese que estoy diciendo que
el Obispo firmó el Acuerdo sin comunicación alguna con
el Párroco Apocrisiario, en contra de lo indicado por sus compañeros
en la aventura el día 18 del pasado noviembre en el Diario Montañés:
"Parece de sentido común entender que si una de las partes
intervinientes en los acuerdos fue el obispado, el Párroco de
la localidad ha tenido acceso directo a todos los detalles desde el
año 2.000 en que se firmaron los acuerdos" (sic). La calaña
de los intervinientes queda así expuesta tanto por lo que dicen
expresamente como por lo que dejan implícito al dar por supuesto
que la información al Párroco, a éste párroco,
no tiene por qué darse, por qué consultarse, antes de
firmar el acuerdo.
Así las cosas, a inicios del pasado mes de Octubre, la Fundación
Santa María la Real de Aguilar de Campóo, manda a "sus"
técnicos e inician las tareas de restauración como previsto.
Y parece no pasar nada hasta el pasado 25 de Octubre en que aparecen
los paletas: "Buenas
que venimos a demoler..", momento
en que Don Bertín se aprieta sus partes, Deo Gracias, y establece
que hasta ahí hemos llegado. Primera consecuencia: la desafortunada
Fundación retira a "sus" técnicos y se detiene
el proyecto. ¡Hasta luego, foco cultural, turístico y artístico!
¿Qué creen Vds. Que ocurre desde entonces? Basta, para
empezar una nueva lectura al Diario Montañés:
Joaquín González Echegaray, interviniente no identificado,
deja su perla: "Los curas deben ocuparse en salvar almas y dejar
estos asuntos para los técnicos". ¿Les parece poco?
Pues ahí van las manifestaciones de Gabriel Morate en nombre
de la Fundación CajaMadrid: "Si persisten los problemas
esta entidad destinará sus fondos a un edificio civil de la región"
(sic). Pero bueno, ¿dónde se ha creído estos tíos
que están? ¿en manos de quien dejamos las cosas? O es
que no tienen dinero y van de farol
Más aún, también en fechas recientes, la sección
Tribuna Libre del Diario Montañés publica un texto elaborado
por tres catedráticos representantes de significadas instituciones
culturales en el que dan cuenta de las declaraciones de Don Miguel Ángel
García Guinea en relación con la visita a Elines de 90
catedráticos y profesores cántabros. El profesor García
Guinea, Vicepresidente de la Fundación Santa María la
Real arriba mencionada y máximo conocedor del románico
cántabro se manifiesta en coincidencia con la postura del Párroco.
¿Cómo es ello posible? Traslado la información
recibida al respecto en el sentido de que llegado el momento, Don Miguel
Ángel no fue consultado por la Fundación. Vamos, que,
cual cacicada decimonónica, el acuerdo de intervención
sobre Elines debió firmarse mientras los representantes de los
poderes fácticos tomaban su coñac en torno a la camilla.
Y, ahora qué? Ahora silencio, ahora amenazas de no realización
y nuevo silencio. Bien, pues ahora la Ley.
Cantabria tiene una buena Ley de Protección del Patrimonio Cultural
y disposiciones complementarias, así como una buena actuación
administrativa, aunque en este caso parezca estar más cerca del
Racing que del Románico
Conozco lo realizado, por ejemplo, en la neocueva de Santillana, por
lo que les felicito (aunque costó cabezas que no debían
haberse perdido), y conozco el contenido, muy claro y tan digno como
corresponde, de la exposición de motivos expuesta en el Preámbulo
de la mencionada Ley. No seré yo, ni tampoco el Párroco,
afirmo, quien se oponga al Centro de Divulgación del Arte Románico
en Valderredible, aunque se realice con la más moderna tecnología
y visión de futuro, siempre que no se haga donde está
previsto, no ya por gusto ó afición románica, sino
porque contraviene lo establecido en la propia Ley. Pero, es que, además,
traslado que hay suelo adecuado y suficiente, sin coste adicional, a
escasos metros de la Colegiata para reubicar el proyecto sin interferencias.
Asímismo, la demolición del pórtico actual de
entrada al Claustro, contraviene lo establecido en los artículos
51 y 53 de la Ley.
Afirmo igualmente que me consta que por parte de la Parroquia no hay
otros motivos de enfrentamiento, y afirmo que la Ley establece la obligatoriedad
de ejecutar los proyectos en el plazo convenido.
Junto con estas afirmaciones dejo caer la intuición de que quizás
el proyecto no disponga todavía de todas las licencias, dictámenes
y autorizaciones pertinentes, así como que pudieran existir partidas
económicas incomprensibles en la evaluación presupuestaria
del proyecto.
Finalmente, a los efectos pertinentes dejo constancia de lo establecido
en el artículo 9.2 de la Ley que establece que cualquier persona
física ó jurídica está legitimada para le
defensa del Patrimonio Cultural de Cantabria ante los organismos competentes,
y, añado, tanto para detener lo imprevisto cómo para impulsar
lo abandonado.
Espero ver realizado el proyecto algún día y ruego a
la Comisión que proceda de ésta Asociación la observación
de su evolución.