Domènech i Montaner y el descubrimiento del románico

Autores: Manuel Castiñeiras, Gemma Ylla-Català. Departament d'Art Romànic, MNAC

Los estudiosos y amantes del románico se acercan estos días con curiosidad y sorpresa al Palacio Nacional de Montjuïc en Barcelona con el objetivo de visitar la exposición titulada Domènech i Montaner i la descoberta del romànic, organizada por el Departamento de Arte Románico del MNAC. A través de ella el público accede a una faceta desconocida del arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner (1849-1923), célebre hasta el momento por ser el autor de edificios tan emblemáticos de Barcelona como el Hospital de Sant Pau (1902-1912) o el original Palau de la Música Catalana (1905-1908), pero que ahora se nos presenta como un pionero del descubrimiento, la valoración y el estudio del arte románico catalán. De hecho, el objetivo de esta exposición es mostrar por primera vez al público una importante selección del material, hasta ahora inédito, que Domènech i Montaner recopiló para la elaboración de una monografía sobre el arte románico en Cataluña, que nunca llegó a terminar. Sus notas, fichas, fotografías y dibujos, realizados entre 1893 y 1906, constituyen a menudo las primeras noticias conocidas de conjuntos y piezas que hoy dan fama a la colección románica del Museo Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) y, a su vez, enriquecen el complejo fenómeno del descubrimiento del románico en Cataluña.

Imagen 1.- Exposición Domènech i Montaner y el descubrimiento del románico, MNAC.

Por esta razón la muestra se ha incluido dentro de la sala de Romànico del MNAC, estableciendo de esta manera un rico diálogo entre colección permanente y exposición temporal. Con ello tanto el nuevo visitante del museo como el que ya lo conoce tienen sobradas razones para experimentar de otra manera el Románico, ya que se encuentran con un material que le permite reconstruir tanto los viajes que Domènech realizó hace más de 100 años como el contexto artístico y cultural que llevó a la sociedad catalana finisecular a interesarse por dicho estilo.

La exposición está integrada por unas cien piezas procedentes, en su mayoría, del Arxiu Històric del Col·legi d'Arquitectes de Catalunya, pero también de otras instituciones como la Biblioteca de Història de l'Art del MNAC, la Biblioteca de Catalunya, la Biblioteca de l'Escola d'Arquitectura de la UPC, el Arxiu Nacional de Catalunya, el Museu del Ferrocarril de Vilanova i la Geltrú i el Museu de la Ciència i la Tècnica de Catalunya. Su recorrido dentro de la Sala de Románico se articula en cinco partes: una invitación al viaje, donde se reconstruye el ambiente del excursionismo científico a finales del siglo XIX i el papel que ejerció el uso de la fotografía i del ferrocarril en el estudio de Domènech; una reconstrucción de sus itinerarios por las comarcas del Pallars, la Cerdaña y el Valle de Boí, donde se muestra un sugerente diálogo entre el material recogido in situ por Domènech i las piezas ahora conservadas en el MNAC; y, por último, una interpretación global del contexto del descubrimiento del arte románico en la Cataluña de la Renaixença i del Modernismo.

El valor más importante de esta exposición reside en el hecho de subrayar que Domènech, con sus viajes y su investigación sobre el románico, se anticipó en algunos años a lo que hasta ahora se consideraba "el descubrimiento oficial" del románico catalán, es decir, la Missió arqueològica i jurídica a la ratlla d'Aragó, llevada a cabo en 1907 por J. Puig i Cadafalch y Josep Gudiol i Cunill, entre otros. De hecho, sin duda alguna podemos afirmar que Domènech va a ser el primero en dejar constancia escrita e iconográfica de la calidad y el interés de algunos de los conjuntos pictóricos que años después publicará el Institut d'Estudis Catalans, y que posteriormente ingresarían en el Museo de la Ciudadela de Barcelona, antecesor del actual MNAC. Este material inédito sobre piezas maestras de la colección, como los ábsides de Santa Maria d'Àneu, de Sant Pere del Burgal, de Sant Climent y Santa Maria de Taüll o el frontal de Mosoll, recopilado principalmente en los viajes de 1904, sale finalmente a la luz para cambiar la visión que se tenía de del descubrimiento del románico catalán y para colocarse durante unos meses junto a las obras que en su día lo habían motivado.

Imagen 2.- Dibujo de las pinturas de Santa Maria d'Áneu realizado por Domènech en 1904

En el caso de Sant Climent de Taüll, puede verse una fotografía realizada por Domènech el 11 de octubre de 1904 en la que se aprecia el célebre ábside pintado románico detrás del retablo gótico que entonces ocupaba el altar mayor de la iglesia. El arquitecto además de realizar fotografías, levantar la planta, y dibujar secciones del edificio y de los detalles de la decoración exterior, transcribe cuidadosamente la inscripción pintada con el texto la consagración en el año 1123 y describe con sumo cuidado el programa iconográfico de sus pinturas murales, subrayando su importancia. Asimismo en esas mismas fechas visita la iglesia de Santa Maria de Àneu, donde dibuja un croquis o "idea" de las pinturas del ábside, con un jugoso comentario sobre las mismas. El propio Josep Pijoan, autor de la publicación, en los fascículos de las Pinturas murales catalanas, de las pinturas de Àneu, reconoce que fue Doménech el primero que tuvo conocimiento de ellas y que fue gracias a él que llegó a conocerlas.

Imagen 3.- Dibujo de la cornisa de San Climent de Taüll realizado por Domènech en 1904

Pero el interés de Domènech por el románico va más allá de la tópica tarea de recopilación y documentación que caracteriza a todo historiador del arte. Para él, el románico era también un argumento de modernidad, ya que el estudio de ese pasado medieval le permitía nutrir un ideario político de recuperación la identidad nacional de Cataluña al que se debía en su faceta de político. A su vez, como arquitecto, el románico constituía también para él una fuente de inspiración de su obra. De sus notas se desprende una búsqueda de una gramática de la ornamentación románica que veremos después transplantada a las fachadas de sus edificios más emblemáticos.

Imagen 4.- Hospital de Sant Pau, obra de Domènech i Montaner

La celebración de esta exposición, organizada por el Departamento de Arte Románico del MNAC, se ha hecho con motivo de la publicación por el Colegio de Arquitectos de Cataluña del libro Lluís Domènech i Montaner. Viatges per l'arquitectura romànica catalana, del cual son autores Antoni Ramon y Enric Granell, Profesores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña, y en la que se incluye un artículo de nuestra autoría titulado: "Doménech i Montaner y el descubrimiento del románico: Idea de una exposición". Nosotros, como comisarios de la exposición, queremos recordar que hasta el próximo 29 de octubre, los estudiosos y amantes del románico tienen todavía la oportunidad de visitarla en la Sala de Románico del Museu Nacional d'Art de Catalunya (Barcelona).

Imagen 5.- Foto del interior de San Climent de TaÜll. Doménech, 1904

Crédito de las imágenes:

1. MNAC
2, 3 y 5 Archivo Histórico del Colegio de Arquitectos de Cataluña
4 Manuel Castiñeiras.

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