
REFLEXIONES ROMÁNICAS III. Beato Mozárabe
en el siglo XXI.
Autor: Jaime Cobreros. Abril 2005
Desde el pasado mes de febrero vienen apareciendo en los kioscos de
toda España las sucesivas entregas por fascículos de un
Beato mozárabe. Quien persista en la compra de las treinta y
seis entregas, tendrá entre sus manos al cabo de año y
medio nada menos que una magnífica edición facsimilar
del Beato Pierpont-Morgan Library, cuyo original se conserva en New-York.
Tal acontecimiento editorial - impensable para cualquier interesado
en el arte mozárabe o en la bibliofilia - resulta cuando menos
sorprendente en un siglo XXI caracterizado por la banalidad de las cosas
y la superficialidad de las ideas. Pero en esta vida suceden en ocasiones
lo más insospechado, como que en los kioscos se exhiban quincenalmente
fascículos facsimilares de un códice del siglo X...
El Beato así editado es nada menos que el pintado por Magius,
el primero de una larga serie de ellos cuya elaboración continuaría
a lo largo de los dos siglos siguientes. Los manuscritos altomedievales
apenas habían sido iluminados hasta entonces, incluidas las copias
del Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana. Como he escrito
recientemente , "en la primera mitad del siglo X surge de pronto
un cambio de mentalidad con respecto a los manuscritos. Pensando posiblemente
en lograr un "mayor énfasis y expresividad del texto"
ante los tiempos cruciales que se avecinaban para la Cristiandad, las
solicitadas copias del Comentario de Beato comienzan a ser apoyadas
por ilustraciones. Se piensa que fue posiblemente Magio el primero en
tomar el cálamo, el "arcipictore onestum Magii presbiteri
et conversi". Magio presenta ya desde su primera ilustración
el mundo intelectual y pictórico que va caracterizar a los Beatos.
Con ello se trataba de transmitir a los fieles que los tiempos han llegado,
que el Anticristo convive ya entre ellos y que al final cada uno va
a recibir su sentencia: castigo para los réprobos y la Gloria
de Dios para los justos.
Magio pinta al aguazo utilizando una gama de colores fuertes, primarios,
que distribuye buscando el contraste sin matices. Una intuición
genial le hace disponer los colores del tal manera que la longitud de
onda en la que se transmiten y llegan al ojo humano crea una sensación
agradable a pesar de sus marcados contrastes.
Los recursos figurativos del "archipintor" son excepcionales,
mostrándose como un maestro a la hora de transmitir el horror
de los réprobos inmersos en el desorden y la feliz serenidad
de los justos en su beatitud sin tiempo. La libertad expresiva es fundamental
para lograr todo ello. Libertad tanto compositiva como gestual o de
acción, desplegando Magio un panorama imaginativo sin igual hasta
ese momento en el cristianismo. La figura humana aparece en actitudes
variadas pero sin particularismos personalizadores. Un bestiario muy
rico, con su simbolismo a flor de piel, habla de dimensiones más
profundas que las aparentes. Por otro lado, las formas arquitectónicas
están muy presentes, utilizadas como referencias espaciales o
como complemento de fondo a las escenas pintadas. Todo esto, junto a
la utilización de distintos puntos de vista de la misma figura,
los ojos enormes de hombres y bestias que miran sin jamás apartar
la mirada de quien los mira, y el exotismo y, paradójicamente,
atemporalidad que se logra con una ornamentación típicamente
mozárabe de clarísimas referencias orientales, hacen sumergirse
a quien contempla un Beato en un ambiente desconocido hasta entonces
pero rápidamente reconocible, en un "más allá"
que los fieles de la décima centuria pensaban ya próximo".
El gran Magio creará escuela, conociéndose obra y nombres
de algunos de sus discípulos que sin duda caligrafiaron e ilustraron
buen número de Beatos de inspiración netamente mozárabe.
De ellos han llegado hasta nosotros nueve, no todos completos. Durante
los siglos románicos se siguió copiando e iluminando Beatos
con una impronta estilística mozárabe, pero en los que
las formas de la nueva civilización están al mismo tiempo
presentes. De los Beatos románicos se han conservado la veintena
larga de ejemplares.

Un lector atento se preguntará qué hacen unos manuscritos
mozárabes en unas Reflexiones románicas como éstas.
La razón estriba en que no sólo los Beatos románicos
son deudores de los mozárabes en grandísima medida, sino
que también lo es el mismo arte románico en sus formas
escultóricas y en el mundo específico en el que éstas
introducen a quien las observa. Por otro lado, el mozárabe y
el románico comparten un misterio que todavía no se ha
podido aclarar. ¿Cuáles fueron las verdaderas causas por
las que en un momento determinado de la historia el primero crea un
mundo de imágenes insospechadas hasta entonces y un siglo después
el segundo se lanza a cubrir su arquitectura con esculturas inéditas
hasta entonces?
No deja de resultar sorprendente que, a pesar de misterios compartidos
y de analogías formales evidentes, algunos profesionales del
arte no alcanzan a ver la deuda románica con el mozárabe.
En una entrevista realizada por una gran revista francesa de arte y
cultura a la comisaria de la extraordinaria exposición La France
romane 950-1150, recientemente inaugurada en el Louvre, Danielle Gaborit-Chopin
responde a la pregunta de las fuentes que inspiraron el arte románico:
"beben (los artistas)en las influencias carolingias, antiguas,
islámicas, bizantinas y también otonianas e inglesas".
Y el gran Magius sin saberlo... De cualquier modo, el arte medieval
español no parece merecer mas que la distraída atención
de los conservadores del Louvre. En la publicación Moyen Âge.
Occident-Byzance-Islam, de la colección Chronologies du Louvre
preparada por los conservadores del museo "spécialistes
de cette époque" y que se vende en diversos museos franceses,
el Pórtico de la Gloria compostelano lo ubican en 1210.
De cualquier manera, el Beato de Magius lo tenemos ahí, a nuestro
alcance quincenalmente. Conviene recordar las palabras de Humberto Eco:
"nadie sale de examinar un Beato como entró en él".
Los interesados en el propio texto de Beato de Liébana pueden
consultar su traducción en Obras completas de Beato de Liébana.
Solo resta agradecer a Aula Artis Faccsimilis y a Club Internacional
del Libro su coraje editorial y animarles a que sigan en empresas si
ya no insospechadas en adelante, si de alta cultura.
Referencias bibliográficas
Todos los artículos de este autor:
REFLEXIONES ROMÁNICAS
I. ¿Evolucionismo, diacronismo, sincronismo?

REFLEXIONES ROMÁNICAS II. Características
imprescindibles del arte románico

REFLEXIONES ROMÁNICAS
III. Beato Mozárabe en el siglo XXI

REFLEXIONES ROMÁNICAS
IV. Eunucos felices y saltarines 
REFLEXIONES ROMÁNICAS
V. Los capiteles en flor del Camino de Santiago

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VI. Para cuándo la España románica?

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VII. En las raíces de Europa

REFLEXIONES ROMÁNICAS
VIII. Del orden natural de las cosas como base de todo arte sagrado