
CAMPAÑA PARA POTENCIAR EL ROMÁNICO DEL VALLE DE ARÁN
El Departamento de Cultura y Política Lingüística del Conselh Generau
d'Aran ha puesto en marcha una interesante campaña de promoción de
la cultura y del Románico aranés. En una primera fase, el Conselh
catalogará como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) las iglesias
de Unha, Salardú y Bossost, aunque no serán las únicas, ya que está
previsto extender la declaración a seis templos más. María Vergés,
Jefa del Departamento de Cultura, señala que "con esta actuación,
el Conselh pretende sensibilizar a la población aranesa y a los turistas
de la excelente cultura de Arán, donde destaca claramente el arte
Románico, de los más ricos del Pirineo".
Por esta razón, Vergès asegura
que "el Románico requiere reconocimiento, protección y proyección".
El Valle de Arán es un enclave pirenaico de una belleza natural desbordante,
salpicado de joyas románicas de gran valor, enraizadas en una cultura
propia y muy característica. Aunque la huella del estilo lombardo
es bastante importante, se pueden observar interesantes ejemplos de
iconografía y escultura propios del Románico Pleno, lo que le confiere
un valor significativo dentro del arte pirenaico.

Un breve paseo por el Románico del Valle
Entre las iglesias que se reparten por todo el valle, cabe destacar tres:
Santa María de Arties; la Assumpció de María de Bossost, una de las que
serán catalogadas en la primera fase de la campaña, y Sant Miquel de Vielha.
Santa María de Arties pertenece al estilo lombardo catalán. Era un edificio
de tres naves rematadas en cabecera de triple ábside semicircular, pero
el central fue sustituido por otro rectangular que hace las veces de sacristía.
La iglesia de la Assumpció de María de Bossost es probablemente el mejor
ejemplo Románico de toda la comarca. Especialmente gracias a la riqueza
iconográfica que presenta, sobre todo en sus portadas.
De Sant Miquel de
Vielha destacan dos elementos, la portada y el Crist de Mijaran. La portada
es grande y compleja, con arquivoltas apuntadas repletas de esculturas
que aluden al Juicio Final, así como una especie de tímpano con estatuas
encastradas. Existe un capitel de gran interés pues muestra tres rostros
que comparten los ojos dos a dos, teniendo en total sólo cuatro. Sus miradas
son ciertamente inquietantes.
