
PRESENTACIÓN DEL LIBRO DEL AdR Xosé Lois García, "Simboloxía do Románico de Sober" (Santiago de Compostela, Xunta de Galicia)
9 de enero de 2009, en Monforte de Lemos, con un frío que ni los propios paisanos resisten. En la Galería Sargadelos un selecto grupo de asistentes acude a la convocatoria. Se presenta el flamante libro de D. Xosé Lois García "Simboloxía do Románico de Sober".
Antes del acto, varios medios de comunicación entrevistan a Xosé Lois.
Al día siguiente, la prensa recoge el evento.
Como conferenciantes, se sientan a la mesa Doña Flora Enríquez Rodríguez, historiadora del arte, Don Felipe Arias Vilas, arqueólogo y Director General de Patrimonio de la Xunta de Galicia, y el propio autor.
Toma la palabra, en primer lugar, Doña Flora Enríquez, quien traza una
breve semblanza intelectual del autor, de su trabajo como archivero, sus
inquietudes sobre la literatura galaico-portuguesa, sus infatigables desvelos
por preservar la memoria e identidad del pueblo gallego, y la importancia
de sus trabajos encaminados a desvelar el significado de las formas que
los artistas -en su gran mayoría anónimos- han dejado en las iglesias medievales
de Sober.
Luego, Xosé Lois García nos habla de las vicisitudes del flamante libro,
finalizado hace años pero, por cuestiones burocráticas, condenado a una
larga travesía del desierto antes de ver, felizmente, la luz. Agradece
el autor el buen oficio del fotógrafo monfortino que se responsabilizó
de la parte gráfica de la obra, Don Arcadio Vila. Por último, traza las
coordenadas que considera deben ser tenidas en cuenta a la hora de abordar
la simbología románica: la Biblia y la patrística, el mundo del Bestiario
y los tratados sobre la flora.
Finaliza el acto Felipe Arias, quien -en un guiño entre amigos- dice sospechar
que en la carpeta de Xosé Lois ya hay trabajos en marcha, cosa que algunos
damos por más que cierta.
Un pequeño grupo de amigos disfrutamos luego de una prolongada tertulia,
adobada con la "groria do porco, frol da invernía, sona da casa, lapa
de carne", en palabras que el ilustre Otero Pedrayo dedicó al jamón.