
Última semana de la exposición Compostelle et l´Europe. L´histoire de Diego Gelmírez en París
Martes, 11 de mayo de 2010
El próximo domingo 16 de mayo finaliza la exposición Compostelle et l´Europe. L´histoire de Diego Gelmírez que desde el 16 de marzo ha tenido lugar en la Cité de l’architecture &
du patrimoine, Palais de Chaillot en París. El día 1 de junio se inaugurará
en Roma en Braccio di Carlo Magno, Piazza di San Pietro, Città del Vaticano,
donde se podrá visitar hasta el 8 de agosto. Posteriormente la muestra
se trastadará a Santiago de Compostela (Cidade da Cultura, Arquivo Nacional)
del 18 de agosto al 15 de octubre de 2010.
Amigos del Románico (AdR) estuvo en la inauguración de París. Jaime Cobreros nos relata la misma.
Crónica de la inauguración de la exposición:
Remedando a Hemingway, el 16 de marzo “París era una fiesta románica”. Llegamos al Palais de Chaillot a media tarde con la primavera despuntando ya en los árboles de la Plaza del Trocadéro. Amigos del Románico había sido invitada por los organizadores - Xunta de Galicia y Ministerio de Cultura y Comunicación francés - a la inauguración de una exposición que se adivinaba memorable.

Fuimos recibidos efusivamente por Rosa Álvarez, Coordinadora de la exposición y por Adelina Rucquoi (Centre de Recherches Historique, CNRS-EHESS, Paris), Directora científica de la misma: “¡Ah, nuestros Amigos del Románico españoles!”. Poco después los invitados que nos habíamos ido reuniendo en el espaciosa entrada rodeamos al grupo de personalidades francesas y españolas que iban a dirigirnos la palabra.
Abrió el acto M. François Maziéres (Presidente de la Cité de l´Architecture et du Patrimoine), seguido de Mme. Laurence de Finance (Directora del Musée des Monuments Française). Por parte española tomaron la palabra D. Ignacio Santos Cidrás (Director gerente de S.A. De Xestión do Plan Xacobeo), D. Manuel Castiñeiras (Comisario de la exposición) y Dña. Carmen Pardo (Secretaria Xeral de Turismo da Conselleria de Cultura e Turismo de Xunta de Galicia).

Al finalizar los discursos tuvimos la oportunidad de conocer en persona a Emmanuel Pierre (AdR de la primera hora) al que habíamos enviado una de las invitaciones por si resultaba imposible a última hora nuestro desplazamiento desde España, pues vive en las cercanías de París. Emmanuel es un gran amigo de AdR. Mantiene una web magnífica (www.romanes.com) con noticias y bibliografía sobre románico siempre interesantes (reserva un espacio para nuestra revista) y ha publicado traducidos algunos artículos de opinión de nuestro sitio. Su compañía resultó agradabilísima.
Encabezada por las autoridades, comenzó la visita a la exposición haciéndose cargo Manuel Castiñeiras de explicar a los grupos de invitados las distintas piezas exhibidas. Comienza por la extraordinaria colección de moldes de los grandes portales románicos franceses, buena parte de cuyos originales conoció sin duda Don Diego Gelmírez en los dos grandes viajes que realizó, uno a Roma y otro a Cluny. Después la exposición se centra en las distintas piezas escultóricas y documentales relacionadas directamente con el propio arzobispo. Junto a ellas abundantes paneles, mapas y fotografías configuran la portentosa figura de Gelmírez y la extensión, profundidad y maestría de un románico ya cuajado que se sabe expresión formal de un tiempo nuevo.

El gran acierto de Manuel Castiñeiras (también AdR) ha sido rescatar al arzobispo Diego Gelmírez de cierto localismo pacato, recuperando su dimensión universal al conferirle el papel de uno de los grandes protagonistas de la primer mitad del s. XII y utilizarlo como leit-motiv alrededor del cual desarrollar una exposición apasionante.
Diego Gelmírez fue posiblemente hijo o nieto de uno de “aquéllos hombres del milenio” de los que habla Raúl Glaber hacia la cuarta década del s. XI: “Hombres de uno y otro orden, cuya vida y actividad pueden constituir ejemplos perdurables para la humanidad”. Hombre de acción y de oración, de personalidad fuerte y compleja, Gelmírez fue el gran dinamizador de los reinos hispanos al poner a un continente en marcha hacia su extremo occidental. Consiguió hacer de la peregrinación a Compostela la más numerosa y popular de las tres grandes peregrinaciones del cristianismo (Roma, Jerusalén y Compostela), logró del Papa la concesión de los Años Jubilares Compostelanos (incluso antes de que los tuviera Roma), soñó que su ciudad fuera la “Roma de Occidente”, se rodeó de hombres cultos y artistas de primera línea, viajó él mismo e hizo viajar a sus canónigos por Europa, participó con mano firme en política, sobrevivió a dos levantamientos populares cuando los compostelanos lo persiguieron y lo apedrearon… Fue un hombre consciente de que vivía un tiempo de plenitud y de que él era uno de los que podía configurarlo.

Tras la visita un escueto cóctel nos reunió a los invitados en grupos diversos. Nuevamente nos recibieron con gran cordialidad los amigos y conocidos (a través de Románico), del mundo académico francés relacionado con lo que allí se trataba (alguna especialista en arte gótico pedía perdón entre risas). La profesora Quitterie Cazes, que tan gentilmente nos explicó el Museo de los Agustinos en nuestro FSR a Toulouse, nos recordó enseguida (“¡Ah, mis amigos españoles!”). Emmanuel estaba encantado al saber que el mundo académico consultaba su web, mientras Manuel Castiñeiras se repartía por atender a todos los invitados. El románico y la exposición eran los temas del momento, siendo palpable la satisfacción general por el evento.
Lo mismo sucedía en los corrillos de los representantes de la Junta de Galicia, del Plan Jacobeo y del Arzobispado de Santiago de Compostela encabezado por D. Daniel Carlos Lorenzo. La satisfacción era general, tanto por el recibimiento de las autoridades galas como por el éxito de la exposición.

El Catálogo coeditado por Skira y S.A. de Xestion do Plan Xacobeo, con ediciones española, francesa, italiana, inglesa y gallega, es magnífico y altamente recomendable. Firmas de primera línea enmarcan a lo largo de 448 páginas y 250 ilustraciones la figura de Don Diego Gelmírez en su poliédrica circunstancia vital, en el románico maduro que vio y que hizo construir y en la Peregrinación que alentó con todas sus fuerzas. En el mismo se agradece a Amigos del Románico la colaboración prestada en la obtención de algunas piezas de la exposición, siendo varias las fotografías publicadas de los AdR Antonio García Omedes y Juan Antonio Olañeta.
Cuando salimos del Palais de Chaillot era ya noche. Bajo los árboles de la Plaza del Trocadéro las iluminadas terrazas de cafés y brasseries daban el característico color local parisino.
Por Jaime Cobreros