|
|

| Patrim. Hist.: Monumento Nacional |
Datación: Finales del XII y XIII |
| Actualizado: 18 de octubre de 2011 |
Descripción |
| Impresionante mole de piedra edificada en el último tercio del siglo XII y en adelante. Cabecera con deambulatorio y capillas radiales integrada en la muralla, pequeño transepto, tres naves, nartex, y dos torres además de un claustro y las obvias dependencias catedralicias. |
Aspectos más representativos |
|
 |
Iglesia Enorme estructura gótica que conserva importantes muestras de arquitectura románica, tales como la cabecera, la caja, y la base de las torres y el nártex. Su planimetría fue modificada sobre el propio proyecto una vez comenzado el siglo XIII. A día de hoy la catedral posee tres naves divididas en cinco tramos, pero el plan inicial comprendía cinco tramos más cortos y un nártex. A dos tercios del templo se dispone un transepto de brazos cortos con un solo tramo. A medio día se encuentra el claustro, del siglo XIV, y las dependencias catedralicias, ahora museo gran parte de ellas. A los pies se yerguen dos torres que flanquean el pórtico occidental. La meridional está inconclusa, y se refuerzan en los ángulos por recios contrafuertes. Cobijan el que fuera nártex, que quedó integrado dentro de las naves cuando Juan Guas trasladó la Puerta de los Apóstoles en 1471 al brazo septentrional del crucero con objeto de aumentar el cuerpo de la catedral. Muchos son los elementos que alberga este templo, si bien lo más característico es el Cimorro, la cabecera. Embutida en la muralla como un cubo más de esta, esconde capillas radiales abiertas al deambulatorio. |
 |
Tres naves Las tres naves tienen su continuidad en la girola catedralicia. La cabecera abulense es tipológicamente coetanea a las de las edificaciones del tardorománico hispano. Actualmente las capillas radiales se encuentran camufladas al exterior, embutidas en el espesor de un muro que las cegó en el siglo XIII para elevar el adarve de la cabecera y disponer las almenas a la misma altura que las de las murallas, formando así todo ello un conjunto fortificado. A finales del XII la apariencia de las absidiolas no distaría mucho de las de la girola calceatense. La estructura de este rosario de capillas es el mismo para todas: un hemiciclo con bóveda de horno soportada por poderosos nervios. Axialmente abría en cada uno la típica ventana, saetera en nuestro caso, pudiéndose distinguir en el forro exterior. Sobre la girola se pensó un triforio, pero este sería otro de los planes errados de este templo. Las ventanas que dan a la capilla mayor son geminadas por este motivo, pues del otro lado habría un espacio transitable. Pero con el recrecimiento del adarve en el XIII la idea quedó en el aire y pronto se vidriaron los vanos. El aumento de la fortificación de la cabecera, acontecido en el siglo XV, y por el cual se dispusieron sobre primer nivel de almenas otros dos, dinamitó para siempre la concepción de realizar aquí un triforio, quedando como memoria las citadas ventanas geminadas, unos reducidos fustes con capiteles diseñados para soportar los nervios de la bóveda (ahora soportan parte de los arbotantes), y las ventanas del cuerpo superior de la cabecera. Las bóvedas en la cabecera son de arista con nervios, como en las naves. La capilla mayor tiene una bóveda sexpartita de influencia borgoñona.
|
 |
Capiteles Los capiteles románicos que se conservan se concentran en la cabecera. Su talla es tardía y de bella y realista labra. Principalmente se trata de cestas vegetales y florones, destacando unos figurados con el Ciclo de la Natividad, la parábola de Epulón y Lázaro, una lucha de caballeros, y bestias y leones. Figuras humanas, de ángeles y de demonios campean por las cestas con gran naturalismo. En el exterior, los capiteles de las ventanas geminadas del inconcluso triforio y los de las ventanas altas son vegetales con hojas planas remarcadas mediante trépano y con pomas en los vértices. |
 |
Nártex El primer tramo de las naves de la catedral no es otra cosa que el primitivo nartex. Edificado emulando el vecino de la basílica de San Vicente, se presupone tuvo una terraza ocupando todo el tramo. A ella se accedía por los husillos de caracol que hay en las torres, saliendo a la plataforma por las puertas de medio punto que se pueden ver hoy día pese a estar cegadas. La embocadura del nártex, transformada en ventanal por encima de la portada de Juan Guas, da idea del tamaño que tenía. En los flancos, en la zona baja de cada torre, hay una capilla. A ellas también se accede por arcos apuntados con capiteles vegetales con pomas. Las bóvedas son de aristas reforzadas por medio de nervios prismáticos. |
 |
Ventana Las ventanas de los absidiolos son saeteras con fuerte derrame hacia el interior. Las del inconcluso triforio, geminadas con dos roscas en arista al exterior y con un baquetón la primera al interior. Las de la zona superior de la cabecera también son de doble rosca, siendo la interior quebrada por medio de dos líneas en zigzag. |
 |
Columna decorada La catedral de Ávila conserva cuatro fragmentos de estatuas columna, pero no habrá que buscarlos en una de sus portadas, sino en la bóveda poligonal de la capilla mayor. Se desconoce su procedencia exacta, pero el caso es que estas cuatro piezas, cabezas con un pedazo de fuste realmente, terminaron en un lugar que no es el suyo. Se trata de cuatro rostros, tres alargados con luenga barba, y uno angelical (San Gabriel) con dorados rizos y un libro abierto en las manos. Este último es de clara influencia mateana. Las otras tiene similitudes con las del pórtico occidental de San Vicente, siendo estas más toscas, y con las miniaturas de la Biblia de Ávila. Todas están policromadas. |
 |
Relieve La ventana del triforio que da al brazo meridional del crucero posee un bello e inadvertido relieve con la parábola de Lázaro y el rico Epulón. Tanto la temática como su estructura indican que deriva directamente de los tímpanos de la portada occidental de San Vicente. La pieza se divide en cuatro registros. En el inferior izquierdo está Epulón con dos invitados sentados en la mesa del banquete. La escena se encuentra bajo tres arquillos que asemejan arquitecturas delimitando la zona superior, en la que se representó el alma del rico arrastrada por dos demonios. La zona inferior derecha muestra a Lázaro sentado con un bastón en lo que un perro le lame las heridas, mientras que en la parte superior dos ángeles portan el alma del pobre desdichado. |
 |
Arquivoltas Las roscas de la embocadura de los absidiolos, así como los fajones doblados de la girola, muestran una rica decoración de florones carnosos de tipo borgoñón. Suelen tener pétalos calados y un gran botón central. En general son similares a otros que pueden verse en el nártex de la Basílica de San Vicente y en el románico gallego de influencia mateana. |
 |
Pintura sobe madera El Museo Catedralicio conserva un fragmento de tabla policromada que se cree procede de la basílica de San Vicente. Representa a San Pablo, que llama la atención con su mano diestra en lo que empuña una espada con la izquierda. Se encuentra cobijado por una arquitectura sobre fondos vegetales. La policromía es de llamativos colores.
|
Información práctica
Acceso
- Coordenadas UTM:
- Datum ED-50 (cartografía española): 30 X=357548,38 Y=4502290,89
- Datum WGS-84 (sistema global GPS): 30 X=356.470 Y=4.501.934
- Localización en Google Maps
- Cómo llegar: La catedral se encuentra en el interior de la muralla. El acceso más rápido y directo es a través de la puerta del Peso de la Harina, en la calle San Segundo.
- Accesibilidad: La accesibilidad es cómoda y perfectamente posible para personas de movilidad reducida.
- Aparcamiento: Se puede aparcar en el aparcamiento público que hay bajo la Plaza del Mercado Grande, o en la explanada del Rastro. Al ser posible no entrar con el coche dentro de las murallas, pues será imposible aparcar y lo único que se conseguirá es alejarse de la catedral.
Visita
- Horario: De noviembre a marzo: de 10:00 h a 17:00 h (lunes a viernes), de 10:00 h a 18:00 h (sábados), y de 12:00 h a 17:00 h (domingos y festivos); abril, mayo y octubre: de 10:00 h a 18:00 h (lunes a viernes), de 10:00 h a 19:00 h (sábados), y de 12:00 h a 18:00 h (domingos y festivos); de junio a septiembre: de 10:00 h a 20:00 h (lunes a sábado), y de 12:00 h a 19:00 h (domingos y festivos). Precio: entre 4 € y 7 €
- Información: Existen paneles informativos. Disponibilidad de folletos.
- Fotos: Solicitar permiso
- Iluminación: Buena
Estado de conservación
Entorno inmediato
- General: Bueno. Toda la catedral se encuentra rodeada por zonas peatonales a excepción del cimorro (cabecera), que sobresale a la calle San Segundo. El tráfico rodado por dicha vía está regulado y la velocidad permitida es baja, por lo que no es probable que un vehículo choque contra la estructura, que debido a su masa arquitectónica solo sufriría desperfectos leves.
Edificio
- General: Bueno. El estado de la catedral en general es bueno.
Contenido
- General: Bueno. Todas las piezas muebles, pictóricas, escultóricas, así como los tapices y libros que posee la catedral y sus dependencias están en buen estado y conservadas debidamente.
Bibliografía
Impresa
- MANUEL GÓMEZ MORENO, Catálogo Monumental de la Provincia de Ávila, Reedición de la Diputación Provincial de Ávila, 1900-1982, Pag. pp. vv.
- F. DE LAS HERAS HERNÁNDEZ, La catedral de Ávila. Desarrollo hostórico-artístico, Ávila, 1967, Pag. pp. vv.
- T. SOBRINO, La catedral de Ávila, León, 1981, Pag. pp. vv.
- JOSE LUIS GUTIÉRREZ ROBLEDO, Las iglesias románicas de la ciudad de Ávila, Diputación Provincial de Ávila, 1982, Pag. pp. vv.
- JOSE LUIS GUTIÉRREZ ROBLEDO, La catedral de Ávila, Diputación Provincial de Ávila, 1996, Pag. pp. vv.
- DAVID DE LA GARMA RODRÍGUEZ, Rutas del Románico en la Provincia de Ávila, Castilla Ediciones, 1999, Pag. 53-56
- VICENTE HERBOSA, El románico en Ávila, Ediciones Lancia, 2000, Pag. 8-11
- JOSE LUIS GUTIÉRREZ ROBLEDO, Historia de Ávila. Vol II , Diputación Provincial de Ávila, 2000, Pag. 522-530
- Mª MARGARITA VILA DA VILA, Historia de Ávila. Vol II , Diputación Provincial de Ávila, 2000, Pag. 594-597
- JOSE LUIS GUTIÉRREZ ROBLEDO, La catedral: fortior abulensis, Fundación Santa María la Real. Enciclopedia del Románico. Vol Ávila, 2002, Pag. 216-224
- JOSE LUIS GUTIÉRREZ ROBLEDO, Las murallas de Ávila. Arquitectura e historia, Diputación Provincial de Ávila, 2009, Pag. pp. vv.
Digital
|