
Denuncia de abandono de monumentos románicos
En esta sección informamos de aquellas situaciones de abandono
y destrucción de nuestro patrimonio románico. Nuestra
intención no es sólo alertar de los problemas de conservación
de estos monumentos, sino tender la mano a ayuntamientos, diputaciones,
asociaciones, o cualquier entidad que necesite apoyo para restaurar
el patrimonio de su aldea o ciudad.
Los autores de los artículos de denuncia son socios de Amigos
del Románico y colaboradores de su Web. Si desea enviarno su
denuncia, contacte con nosotros mediante correo electrónico.
San Jorde de Ojeda (Palencia)
Nuestro
amigo Amando Vega nos manda una imagen de los restos de una iglesia
románica que parece llamada a su desaparición, pues todo
el mundo parece desentenderse
Pero ahí sigue. Es San Jorde de Ojeda (Palencia).
La enorme espadaña de esta iglesia es portentosa. Se yergue
imponente sobre los verdes campos de cereal.
La pregunta que cabe hacerse es:
¿El polvo de sus sillares de piedra caliza servirá
de abono para este cultivo?
Esperamos que la respuesta sea negativa
Villaescusa de Palositos (Guadalajara)
La
iglesia del desolado pueblo de Villaescusa de Palositos (Guadalajara)
se encuentra en un estado lamentable después de unas penosas
actuaciones llevadas a cabo en 1999.
Desde entonces el monumento románico está en más
que precario estado, destejado y lleno de escombros y excrementos.
El problema principal es que las grietas aumentan cada día y
los escombros se amontonan sin que nadie mueva un dedo para evitarlo.
Por otra parte el pueblo completo ha desaparecido a manos del propietario
parcial del mismo que ha arrasado las casas y calles con total impunidad.

Iglesia de Crespos (Burgos)
Desde
hace algún tiempo, en la iglesia de Crespos (Burgos) no se puede
entrar a oir misa, no vaya a ser que se deplome sobre la cabezas de
los parroquianos.
La razón está en una restauración reciente. En
la misma se eliminaron la sacristía, que se encontraba adosada
al muro sur, y otra estancia, que hacía las veces de trastero,
que estaba pegada al muro norte. Ambos elementos añadidos con
posterioridad a la construcción original del edificio, parece
ser que hacían las veces de contrafuertes y compensaban el presumible
error de cálculo de los apoyos de la bóveda. El tema posiblemente
se vio agravado por la sustitución por piedras de la arena que,
sobre la bóveda de la nave, se había colocado para contrapesar
la estructura.
En resumen, una bien intencionada y aparentemente correcta restauración
ha sido la causa de que, si no lo remedia alguna intervención
de urgencia, podamos asistir, en breve, al derrumbamiento de una de
las iglesias románicas más encantadoras de la provincia
de Burgos.
Iglesia de San Isidoro (Zamora)
En
este caso denunciamos la situación de la iglesia de San Isidoro
de Zamora, no porque esté en peligro de caerse o necesite una
restauración. El caso es más sorprendente.
Informamos aquí de que se está levantando un edificio
de viviendas moderno a escasos metros de la fachada del edificio, lo
que hará que quede bastante tapada y se privará de perspectiva
para su contemplación.
Sorprende la medida, aunque pueda ser legal, de restar valor turístico
a un monumento románico zamorano, cuando esta ciudad va a organizar
en breve un congreso internacional sobre este arte y cada día
vive más del turismo cultural que su románico concita....
sin comentarios....
Iglesia de Encío (Burgos)
La iglesia de Encío (Burgos) lleva apareciendo en las guías
del románico burgalés con bastante insistencia. También
con insistencia se oyen rumores de su recuperación.
Pero el caso es que tal intervención no llega y el día
menos pensado, el ábside, de gran calidad arquitectónica
y escultórica, se desmorona ladera abajo.
Desde luego, la enorme grieta del lienzo meridional de la cabecera
no predice nada bueno.
Ermita de San Martín de Leza del Río Leza
(La Rioja)
Leza del Río Leza es un pequeño pueblo de Tierra de Cameros
Viejo, en La Rioja.
Sus casas se agolpan en la ladera que baja al Río Leza. Precisamente,
allá abajo, junto al río se encuentra semiarruinada la
Ermita de San Martín
Es un humilde templo del siglo XIII, con una sola nave y cabecera plana.
Toda la fábrica es de sillarejo bien asentado.
La desnudez ornamental y su humildad no deben ser razones suficientes
para dejar morir este anciano edificio de casi 800 años.
Afortunadamente, la vecina ermita de Nuestra Señora del Plano
se encuentra en mucho mejor estado.
Ermita de San Pedro de La Losa (Segovia)
La ermita de San Pedro, cercana a La Losa (muy cerca de Segovia capital),
se usa hoy como almacén agrícola particular.
Creemos que debe dársele un uso más digno que, además,
garantice su conservación, que corre claro peligro de deterioro
progresivo, pues además se encuentra en pleno campo.
Conserva acepablemente bien su cabecera con ábside de semitambor
con semicolumnas y ventanales, bastantes canecillos historiados y dos
portadas.
La puerta norte es la principal, se articula con tres arquivoltas sobre
columnas cuyos fustes y basas ya han desaparecido.
Se trata, en suma, de un digno ejemplo del románico rural segoviano
del que nos tenemos que ocupar.
Piña de Esgueva (Valladolid)
La iglesia de Piña de Esgueva debió ser uno de los mejores
templos de la comarca de la Esgueva de Valladolid, gracias a su cabecera
de sillería reforzada por contrafuertes. También conserva
una portada de arquivoltas apuntadas y columnas.
Lamentablemente el estado actual del exterior del ábside, en
especial sus ventanales, resulta penoso. El septentrional está
cagado con una buena masa de cemento, mientras que el central se encuentra
destrozado en su mitad inferior.
Citamos aquí este caso, pues sorprende el alto número
de restos románicos vallisoletanos muy deteriorados y erosionados,
lo que le resta valor y propicia sus progresivo empeoramiento. La mala
calidad de la piedra es en muchos casos la culpable, pero debemos hacer
algo para solucionarlo.
Las Celadas (Burgos)
El de la ermita románica de Las Celadas es un Caso parecido
al de La Losa (Segovia) que hemos visto anteriormente. Pero, en este
caso, ni siquiera se puede acceder al interior del templo debido a la
maleza existente en sus proximidades.
Se trata de un buen edificio románico de una nave ramatada en
cabecera de ábside de semitabor, todo construido con perfecta
sillería. Se conservan los canecillos.
Además del deterioro que padece cualquier construcción
sin el cuidado de mantenimiento necesario, la vegetación, con
su poder destructor, invade y se apodera del edificio.
Da pena pensar que en Miami o Houston estaria mejor cuidada.
Ermita de la Virgen de la Oliva de Patones de Arriba
(Madrid)
La Ermita arruinada de la Virgen de la Oliva de Patones de Arriba está
junto a la presa del Pontón.
Es una obra de carácter rural, probablemente del siglo XIII,
que conserva la estructura de nave y cabecera con ábside semicircular
con bóveda de cuarto de esfera rematada por un arco apuntado
y un arranque de bóveda de cañón también
apuntada, todo ello en ladrillo
Exterirmente, la fábrica es de mampostería con hiladas
de ladrillos.
Este modesto edificio madrileño perteneciente a un románico
muy popular y mudejarizado merece un destino mejor que sucumbir ante
el peso de la vegetación que nace sobre sus bóvedas. Sobre
todo cuando Madrid, no es una de las comunidades con mayor patrimonio
medieval.
San Juan Bautista de Calatañazor (Soria)
Sorprende comprobar que un en pueblo tan pintoresco y turístico
como Calatañazor (Soria), donde el principal aliciente para el
visitante es su ambiente medieval, se dejen morir los últimos
elementos de valor de su ermita arruinada de San Juan Bautista, situada
a las afueras, a pocos metros de la iglesia de la Soledad.
Aconsejamos salvar la portada meridional que se conserva aceptablemente.
Si no es posible hacerlo in situ, se podría llevar a algún
otro lugar de la población, como se ha hecho en otros casos de
ruina. Pero lopeor será que se siga desmoronando sillar a sillar.
Santa María la Real de Sangüesa (Navarra)
Estos días pasados ha vuelto a saltar a la palestra la vergonzosa
situación en que se encuentra la iglesia de Santa María
la Real de Sangüesa, joya del románico navarro.
La
portada, en la que participaron dos talleres: el del maestro "Leodegarius",
francés (finales s. XII, comienzos de XIII) -que trabajó
la zona inferior- y el del maestro de San Juan de la Peña (finales
s. XII), es considerada por los expertos como una de las cumbres del
románico en el Camino de Santiago.
Parece ser que nuestros políticos son incapaces de resolver
los graves problemas de conservación que afectan a esta portada,
fundamentalmente como consecuencia de las emisiones de gas producidas
por el tráfico intenso y poco o nada regulado, la polución
que emiten las empresas, los excrementos de las palomas, los efectos
perniciosos de la humedad y, también, por qué no, de la
desidia de los responsables de su conservación.
Los gritos de socorro son cada vez más profundos y agónicos
y vienen de antiguo, aunque hasta ahora no hayan sido otra cosa que
aliento y niebla otoñal que se desvanece y huye tras de los peregrinos
santiagueros apesadumbrados al ver el progresivo deterioro de una maravillosa
e inquietante obra de arte y cómo al herrero-mago Regín,
que fragua de nuevo la espada de Sigurd, se lo comen las deposiciones
de las palomas.
Como si no fuera un hecho de sobra conocido y denunciado, el año
pasado "tuvieron que acudir" a Sangüesa los miembros
de la Comisión de Educación y Cultura del Parlamento de
Navarra. El objetivo del viaje era comprobar in situ el deterioro que
presenta el edificio, buscar posibles soluciones para su pronta recuperación,
y, supongo que también, cobrar las correspondientes dietas y
celebrar el "descubrimiento" con una abundante comida regada
de buenos vinos. Fue noticia ampliamente aireada por la prensa en marzo
del 2003.
En Noviembre del 2004, lo que todos conocíamos y sufríamos
desde antaño, ahora es "conocimiento oficial" (dudo
que también padecimiento oficial), pues se ha emitido un "informe"
encargado por la Institución Príncipe de Viana, que detalla,
entre otras cosas, algunas de las acciones que tendría que realizar,
según comentarios del alcalde de Sangüesa, el Gobierno de
Navarra. No obstante, aún había que determinar el orden
de prioridad de esas actuaciones.
Pero, el día 3 de Noviembre se publica en el Diario de Navarra
la siguiente Noticia: "Los presupuestos de 2005 recortan en un
15% el dinero dedicado a Cultura y Turismo".
¿Se podrá, al menos, a pesar del recorte del presupuesto,
llevar las palomas a dormir a otro sitio? Se me ocurre que podríamos
amaestrar a estas mensajeras de la paz e invitarlas a realizar altos
vuelos para difundir un mensaje de esperanza por la inmensidad del cielo
para que este pórtico de la historia que es Santa María
la Real de Sangüesa siga asombrando y sobrecogiendo a propios y
extraños
Ermita de Alcozar (Soria)
La ermita de Alcozar conserva parte de la cabecera, con sus canecillos
en buen estado. También arquerías en el muro interior
del presbiterio. No hace mucho que todavía se podían ver
con claridad pinturas murales románicas en el interior del ábside.
El abandono ha ha causado que éstas ya estén prácticamente
desaparecidas.
Lo que no ha desaparecido es la galería porticada románica.
Se encuentra en el muro septentrional. Está cegada, pero conserva
bien 5 de los 7 arcos sobre columnas pareadas con buenos capiteles.
también se conserva en el pueblo las dovelas y demás sillares
de la portada de ingreso, lo que permite su reconstrucción cuando
se acometa la necesaria restauración del templo.
Manifiesto de la Asociación Alcozar para la
restauración de la Ermita románica

Monasterio de Bonaval (Guadalajara)
El abandono que sufre la iglesia del Monasterio cisterciense de Santa
María de Bonaval es uno de los hechos más lamentables
que hemos podido constatar en los últimos años.
Se trata de uno de los cenobios medievales de la Orden del Císter
más meridionales, de estilo románico muy evolucionado
hacia formas góticas, todo dentro de las normas cistercienses.
El edificio es del siglo XIII y de él perdura la cabecera, crucero
y muro meridional con portadas y ventanales.
La vegetación y los sedimentos se comen paulatinamente la obra
y los desplomes de sillares es un hecho tan lamentable como frecuente.
El idílico lugar donde se encuentra, en el soto del río
Jarama junto al pico Ocejón, y la valía de los restos
arquitectónico así como su antigüedad exigen con
rotundidad una intervención en toda regla si no queremos demostrar,
una vez más, que los expolios y compras de obras de arte por
parte de extranjeros (EE.UU.), lejos de ser un hecho lamentable, han
supuesto conservar allí lo que no sabemos apreciar aquí.
Iglesia de Vesolla (Navarra)
La iglesia abandonada y de propiedad privada de la Purificación
de Vesolla es otro monumento que debemos salvar.
Es un edificio de buena sillería, donde destaca su completo
abovedamiento y el arco triunfal. Además de la robusta y hermosa
portada con arquivoltas de baquetón, guardapolvos de puntas de
diamante y sobre todo un tímpano con precioso Crismón.
Se debería hacer algo cuando un edificio histórico de
propiedad privada sufre abandono y riesgo de destrucción, porque
nuestra historia y patrimonio también es de todos.
Iglesia de Santa María de Belsué (Huesca)
Pedimos la restauración de la iglesia de Santa María
de Belsué. Se trata de templo del románico lombardo del
siglo XI que tiene dos particularidades.
La primera es que tiene testero recto, caso muy poco habitual en este
estilo.
La segunda es que poco después de su construcción se
le añadió una torre sobre la citada cabecera, creando
una original estampa que también podemos calificar de nada corriente.
El estado de la iglesia es recuperable pues se trataría básicamente
de recuperar las cubiertas de la nave y asentar el resto.
Ermita de San Miguel de Sacramenia (Segovia)
La iglesia de San Miguel de Sacramenia es un bello ejemplar románico
segoviano del siglo XII o comienzos del XIII. Se encuentra en estado
de ruinas -a pesar de ser Monumento Nacional- en lo alto del cerro donde
se asienta Sacramenia.
La portada, con bastantes desperfectos ya, tiene cinco arquivoltas
de medio punto. La cabecera es austera al exterior, pero sus muros interiores
conservan una preciosa articulación a base de arcos murales que
rodean los ventanales y que apoyan en esbeltas columnas y capiteles
de gran interés por su iconografía.
No podemos evitar clamar por la inmediata recuperación de esta
iglesia, en una zona donde ya se recuerdan reiteradas y dolorosas pérdidas
como la cabecera de San Martín de Fuentidueña (Museo de
los Claustros de Nueva York) o diversas estancias del monasterio de
Santa María la Real (Miami) precisamente original de Sacramenia.