
Amigos del Románico se entrevistó en la mañana
del día 1 de Junio del 2005 con D. Carlos Ayerra, Párroco de Santa María
Real de Sangüesa. El objeto era conocer la evolución de las anunciadas obras de
restauración de la iglesia y el estado de su magnífica, única y maravillosa
portada.
También había intención de
hablar con el alcalde de la localidad, pero nos hemos cruzado en el camino,
cuando yo iba a Sangüesa él iba a Pamplona.
Según me informa D. Carlos,
como nos temíamos, las soluciones adoptadas hasta ahora, de las tan publicitadas
actuaciones en el año 2003 por los políticos, tal como se publicaba en los
medios de información en defensa de “éste, nuestro románico”, por falta de
presupuesto se han quedado en el cumplimiento de una primera fase consistente
en drenar el tramo de fachada donde se encuentra la portada para evitar las
humedades.
A media página del periódico
de más tirada en Navarra anunciaba a bombo y platillo el día 5 de Abril del
2005 “Comienzan los trabajos para
restaurar la iglesia de Santa María de Sangüesa”, pues ya se han concluido por
el momento. Se excavó hasta dos metros más o menos de profundidad, se sanearon
y airearon los cimientos drenándolos, y, una vez dejado todo cubierto y
transitable de nuevo, cogieron las maletas, en este caso andamiaje y
herramientas, y… ¡hasta la próxima! volveremos cuando haya otra vez algún euro ocioso
para destinarlo a seguir haciendo el drenaje del resto del perímetro del templo,
que es en lo que consiste la siguiente actuación.

Las siguiente fase, limpieza
y consolidación de la escultura de la fachada, según D. Carlos, aunque no son
sus palabras, las hemos entendido así: practiquemos las Virtudes Teologales, la
Fe, en que haya fondos económicos en el Gobierno de Navarra para estos menesteres,
la Esperanza, que es lo último que se pierde, que llegará algún día en que se
cumpla lo anterior y lo podamos ver, y,
la Caridad para con esos “prójimos políticos” que tienen siempre otras
prioridades que la de la Cultura y la de preservación del patrimonio.
Alguno dirá, menos da una
piedra, ya se ha terminado una fase. Bien, es cierto, pero aunque D. Carlos
dice que quizás no sea lo prioritario, seguimos viendo pasar todo tipo de
vehículos por delante de la portada (cuando estábamos hablando allí ha pasado
el camión de la basura y un tractor, ambos soltando su monóxido de carbono bien
negro, excelente producto protector de las piedras talladas) y para solucionar
esta fase no hace falta más que voluntad
y organizar la circulación, al menos eso pensamos. Luego están también las
palomas que siguen dejando sus “regalitos”, pero también están los
ecologistas….
Como me dijeron una vez en
Príncipe de Viana cuando presentaba una situación dramática de un edificio
románico al funcionario de turno: Consuélese usted que aún está, porque podía
no estar siquiera.
D. Carlos, dice que ya está
cansado, él es que tiene que velar por la conservación del templo, pero no
puede tocarlo; él es el que ve día a día el deterioro, pero no hay dinero; él
es el que puede aportar soluciones, pero le dicen que no cuentan con su opinión
para nada; él es el que pidió un acceso para minusválidos a la vez que se
volvían a echar el suelo (el acceso por la portada tiene escalones hacia
abajo), una rampa por el lateral, le contestaron: ya lo haremos quizás en la
próxima actuación…
Pamplona a 1 de Junio del 2005
Andrés Ortega Alonso
Secretario de AMIGOS DEL ROMÁNICO
(AdR)
