
JORNADA DE ROMANICO LOCAL EN SIGUENZA (GUADALAJARA) AdR DE MADRID, 18 de
octubre de 2.008
Por Carmen Foronda Robles, octubre de 2008
¿Quienes son esos que se saludan tan efusivos? Preguntaba una paloma a otra mientras el día comenzaba a clarear sobre la Plaza de las Ventas.
"¿Esos? Los AdR de Madrid que se van de JdRL ", contestaba la otra picoteando distraída unas migas de pan. Y en efecto, allí estábamos a las
ocho y media de la mañana, desafiando los pronósticos meteorológicos, dispuestos a disfrutar de una nueva jornada románica. ¿Nuestro destino? La ciudad
medieval de Sigüenza.
Fue un día de regalos. El primero, la imagen desde la carretera de esa catedral-fortaleza imperando altiva sobre los tejados del
casco urbano, en palabras de Ortega y Gasset: "La catedral de Sigüenza, toda oliveña y rosa a la hora del amanecer, parece
sobre la tierra quebrada, tormentosa, un bajel secular que llega bogando
hacia mí…".
Una vez dejamos el autobús, ascendimos caminando por una calle empinada
hasta la portada principal de la catedral, donde Elisa nos esperaba con
las acreditaciones. Mientras los "fotoadictos" comenzaban su
actividad febril, la fachada oeste, imponente con sus dos torres, ilustraba
la historia constructiva del recinto pues sobre las dos ventanas laterales
románicas y el bello rosetón central se dibujaban ya tres arcos apuntados
que señalaban al gótico.
En el interior nos esperaba D. Alejo Navarro, nuestro guía que con suave voz nos fue desgranando los secretos de las proporciones perfectas, de la armonía numérica, de la transición hacia la luz, del camino peregrino expiando los pecados, dejando en segundo término los aspectos técnicos (recogidos detalladamente en la magnífica documentación que nos proporcionasteis) para insistirnos en la significación simbólica y mística de la arquitectura que nos envolvía. En un extremo de la nave de la epístola, la visita obligada
"Yo vengo por tu sombra requerido,
Doncel de la romántica melena,
de voz sin timbre y corazón transido…."
La Capilla del Doncel o de los Arce, con su famoso residente, una escultura preciosista de gran detalle y melancólica expresión que parece estar
expectante mientras sus familiares duermen eternamente.
Ya desde el crucero un repaso a las bóvedas, los rosetones, el coro, la
girola (en obras) y el plateresco altar de Santa Librada antes de pasar
a la Sacristía Mayor con su espectacular bóveda de medio cañón diseñada
por Covarrubias. Abandonamos la catedral por la nave del Evangelio, degustando
los detalles de esta auténtica joya, compendio de estilos, buscando la
primitiva trompa románica con escenas de danzantes que se mencionaba en
la documentación (y que no todos encontraron).
A la salida nos aguardaba otro regalo: Pilar Martinez Taboada. Su profundo conocimiento de Sigüenza, erudición, entusiasmo y energía contagiosa
hicieron del recorrido una auténtica delicia. Mientras subíamos a San Vicente nos fue relatando la evolución urbanística de la ciudad de forma amena y
didáctica.
Comenzaba a lloviznar cuando alcanzamos la Plaza Vieja donde se ubica la Casa del Doncel, palacio gótico actual centro cultural:
"…Y la fiebre subía hasta su mente / recuerdos de Sigüenza memorables, / de su iglesia vecina, San Vicente / de sus plazuelas, recorridas
calles…."
Y sólo unos metros más allá, San Vicente cuya portada románica de tres
arquivoltas decoradas con motivos geométricos y coronada por una virgen
gótica nos sirvió de marco para la primera fotografía de grupo.
Dentro nos recibió D. Gerardo, párroco y restaurador de la iglesia, quién nos fue narrando el proceso
de restauración del que él es artífice, contestando a nuestras preguntas
con un gracejo tal que más de una vez nos arrancó una carcajada. Yo no
podía apartar la vista de la hermosa talla del crucificado que presidía
el presbiterio (a caballo entre el románico y el gótico). Se nos hacía
tarde y dimos por terminada la visita no sin antes aproximarnos a los tres
huecos descubiertos en la cabecera a modo de hornacinas, en uno de los
cuales y ayudados por un espejo observamos un sagrario románico.
Emprendimos la marcha hacia la Plaza Nueva donde Pilar nos volvió a obsequiar con el relato de su construcción, la ubicación del mercado,
la primitiva casa consistorial, etc, transportándonos con ello a otras épocas.
Como la lluvia arreciaba decidimos no subir al castillo y volver
hacia
la parte baja de la ciudad mientras nuestra guía seguía contando cómo se
formaron los arrabales judíos y musulmanes, las tres murallas, las luchas
entre cabildo y concejo por la ubicación del mercado, etc…
Cada pregunta o comentario que le hacíamos ella lo convertía en punto de partida para una nueva incursión en la historia seguntina. Pasamos por la
interesante portada románica de la Iglesia de Santiago llegamos a la Plaza Mayor, renacentista, porticada, con el edificio del actual Ayuntamiento y la
futura sede de la Fundación Martinez Gómez-Gordo de la que Pilar es cofundadora. Desde aquí pudimos deleitarnos con otra perspectiva de la
Catedral en la que resaltaban los elementos románicos, las ventanas separadas por contrafuertes y el alero apoyado en una doble hilera de arquillos
ciegos; nos llamó la atención la Torre del Gallo de la que sobrecogen los vestigios de los impactos sufridos en la guerra civil.
Proseguimos nuestro periplo a través del Urbanismo y la Historia, Renacimiento,
ss. XVIII y XIX hasta llegar a la Alameda donde se encontraba el restaurante
contratado.
Al entrar nos acogió una vaharada de aire cálido que agradecimos pues llegamos empapados. La comida (migas, alubias, paletilla de cordero…todo muy
"light"), excepcional, exquisita, sólo se vio empañada por la despedida de Elisa en sus funciones de organización, una pena.
Tras el café nos encaminamos hacia Saúca, para ver la Iglesia de la Asunción,
un templo modesto pero con el encanto de esas iglesias rurales que parecen
estar ocultas esperando que nosotros, intrépidos, las descubramos.
En el interior resaltar la pila bautismal del siglo XII y sobre todo, ya
en el exterior, su galería porticada de bellos capiteles con motivos florales
y algunos más toscos figurativos pero de igual belleza, que Javier nos
fue detallando rigurosamente
Tras la fotografía de grupo regresamos a Madrid.
Felicidades a los organizadores Carlos, Elisa y Javier, que como acostumbran, han desarrollado un trabajo impecable. Desde aquí quisiera agradecer a
Pilar Martinez Taboada la deferencia que tuvo para con nosotros y a Elisa transmitirle la gratitud y el cariño de los AdR por la excelente labor
realizada durante todo este tiempo de colaboración en la organización.
Animaos a visitar esta hermosa ciudad…..
"…¡ Cuántas cosas, Sigüenza! Cuánta historia
en las murallas cada tarde esparce
el viento que enamora tus esquinas!..."