Muy Sr. mío:
Les hablo en nombre de la Asociación de Amigos del Románico.
El motivo de esta carta es expresarle nuestra preocupación
por la situación en que se encuentra la Iglesia de Villaescusa
de Palositos (Guadalajara).
No voy a comentar los motivos, tanto históricos (de la
historia religiosa y civil) como artísticos que adornan este
monumento. De Ud. y sus colaboradores son conocidos, pues hace unos
años iniciaron obras que, se supone, debían concluir
con un edificio consolidado y en disposición de otras actuaciones
más puntuales sobre sus detalles artísticos más
destacables.
Desgraciadamente no fue así, sino todo lo contrario.
Tras haber gastado el dinero presupuestado para ello, un edificio
que tenía tejado, dejó de tenerlo; un edificio en
aceptable condición (no buena, por supuesto), ha comenzado
a ser una ruina: se ha desplomado su coro y los escombros se enseñorean
del pavimento de lo que en otros tiempos fue lugar de oración;
se han abierto grietas en su fábrica debido a la desprotección
ante los elementos climatológicos y los empujes de los derrumbes;
han quedado en sus muros los maderos que debieron usarse para colocar
algún tipo de andamio; en su hermosa (en otra época)
portada, se ven los pilares de ladrillo colocados en lugar de los
que debieron existir (da la impresión por alguna foto de
que en esas actuaciones desapareció uno de ellos, el otro
parece que ya no existía). Y ante tamaño desafuero
parece que la única acción tomada por esa Diócesis
(al parecer propietaria de la iglesia) y de la Junta de Comunidades
de Castilla La Mancha (conservadora en última instancia,
del Patrimonio Artístico de todos) ha sido volver la vista
hacia otro lado para no ver el desaguisado realizado y taparse los
oídos para no escuchar los golpes al derrumbarse lo que ya
se ha caído y lo que pueda caerse.
Pedimos humildemente, pero con toda la firmeza de que somos
capaces, que retomen los estudios sobre ese monumento; que se pongan
de acuerdo Diócesis y Administración Pública;
que se proyecten los trabajos precisos para consolidar en principio
(y así evitar la ruina) y rehabilitar después (para
dar a la Iglesia todo el esplendor de su arte e historia); que se
habiliten los fondos para ello y que se ponga manos a la obra para
conseguir que la iglesia, que fuera parroquial de Villaescusa de
Palositos durante tantos siglos, vuelva a ser un templo en el que,
con toda seguridad, en más de una ocasión anualmente,
los naturales del lugar puedan celebrar las festividades que celebraban
antaño y, a la vez, puedan enorgullecerse de que en su pueblo
exista un monumento de tanto valor.
El clamor de los casi cuatrocientos socios de la Asociación
de Amigos del Románico, se une al de la Asociación
de Amigos del Camino de Santiago de Cuenca; juntos, como juntos
hemos llevado a cabo la campaña de recogida de las firmas
que hace unos días les han sido entregadas, seguiremos insistiendo
ante la Administración Eclesiástica y la Administración
Civil hasta conseguir lo que solicitamos.
Esperamos que estas actuaciones que llevamos a cabo se juzguen
como lo que son: el deseo de no perder un valioso monumento románico
y por ello esperamos también que nuestra voz no "clame
en el desierto" ...